El viaje estuvo increíble, hicimos una pequeña escala pero la verdad de ahí en más, todo increíble. Asher fue un increíble compañero de vuelo, ya que en todo momento hablamos de cosas que hicimos en el tiempo que no hablábamos, en la universidad y muchas cosas más. Me iba contando de sus increíbles aventuras como estudiante de Harvard y para decir verdad me parecía fascinante la manera de relatarme esas increíbles historias, por qué yo moría de risa que inclusive en algún momento del viaje sentí que la vejiga me explotaría y sobre todo por el embarazo.
También por otro lado fue muy atento en todo momento, me ayudó a acomodarme mejor, si me daba hambre o inclusive algún antojo por ahí, los hacía realidad. Sinceramente si mi corazón no perteneciera a Nicoláy, definitivamente estaría enamorada de Asher.
- Lamento interrumpir, pero ya vamos a aterrizar y necesito que abrochen sus cinturones.- Comentó muy amable la azafata.
- Claro, muchas Gracias- Respondí y Asher y yo hicimos caso en lo que nos.habian dicho.
- ¿No tienes nervios?- Dijo Asher.
- ¿De aterrizar?
- No, me refiero a que si no tienes nervios de todo esto, digo se que yo me debería de meter en esto, pero tu vida va a cambiar apartir de ahora.
- Mi vida cambio hace 4 meses atrás y si, la verdad tengo muchos nervios y miedo también, yo no sé con qué me topare allá...Solo espero encontrar tantas respuestas. - Nervios era poco de lo que yo sentia en este momento, pero solo espero que no saliera tan mal.
El aterrizaje fue rápido y aún que mis nervios no fuera precisamente por este hecho, pues si tenía un terrible dolor de estómago, pero solo por nervios.
Ya que todo eso termino bajamos de el avión y con.era de esperarse mi padre ya tenía a alguien esperándonos.
-Buen día, tu debes ser la hija de Thomas- Dijo aquel hombre de aproximadamente 40 años, se veía una persona que hacía ejercicio. Un hombre alto de un metro ochenta, cabello castaño y ojos marrones. Realmente no parecia del todo irlandés.- Mucho gusto soy Rodrigo Ferrer. Tu padre me envió para revisirte y llevarte directo a casa.
- Mucho gusto señor Ferrer, el es mi abogado y amigo Asher.
- El gusto es mio- Nos saludo a ambos de la mano.
- Tu padre y hermano me dieron especificaciones sobre que tendría que llevarla directo a su casa aquí en Irlanda así que si no les molesta.- Dijo abriendo la camioneta negra que tenía a lado de el y bueno como era de esperar también había mucha seguridad a nuestro al rededor.
Subimos a la camioneta y si yo sé que es desconfiado ir con desconocidos pero esto no me daba para nada mala espina, el hombre se veía amable y no se veía como alguien que quisiera secuestrarnos y/o asesinarnos.
Ya arriba de la camioneta me dió inquietud acerca de el y de dónde conocía a mi padre y hermano.
- ¿Y de dónde conoce a Thomas y Patrick?- El hombre para nada se ofendió, por todo lo contrario dió una gran sonrisa.
- Patrick es muy buen amigo mío y socio. Tenemos algunos restaurantes juntos y Thomas, bueno el es como un padre para mí.
- Oh- Dije sorprendida ya que no había escuchado nunca sobre el ni de boca de Patrick ni tampoco de Thomas. Solo esperaba que mi sexto sentido no me engañara y estuviéramos yendo a nuestra muerte.
El camino era hermoso, lo que sabía de Irlanda es que tenía mucha historia de la época medieval y la verdad para ser sincera me parecía hermoso que en medio de la.carretera se encontrarán algunas ruinas de castillos que se veía que en su época eran hermoso, los pastizales, los grandes árboles que seguramente estaban ahí desde hace muchos siglos, todo se veía maravilloso tanto que mi piel se enchino solo de ver el lugar.
- Es hermoso ¿no?- Dijo Rodrigo con una enorme sonrisa que a la misma vez tenía unos ojos que brillaban al ver el paisaje, los cuales eran los mismos que tenía yo en este momento.
- La verdad es que sí- Contesto Asher quien no me había dado cuenta pero estaba igual de maravillado con el paisaje.
- Cuando llegue a este país pensé que no me gustaría, pero la verdad me enamoré desde el primero momento y sobre todo por qué aquí encontré al amor de mi vida. Una bella mujer que pronto conocerán.- La manera en la que hablaba me decía que en casa había una hermosa mujer que seguramente estaba igual de enamorado que el. Bueno eso esperaba yo.
El resto del camino a su casa no hablamos, ya que tanto Asher como yo estábamos demasiado maravillados, tanto que no nos percatamos que estábamos entrando a una propiedad dónde a lo lejos se veía una hermosa casa de piedra llena de pastizales y árboles frondoso. Afuera de ella había una hermosa mujer de cabello rubio con una panza de aproximadamente 8 meses de embarazo y junto con dos hermosos niños de unos 8 años.
Bajamos de la camioneta y la mujer se acercó de inmediato con Rodrigo. Y los niños que ya al verlos de cerca eran nada más y nada menos que unos gemelos idénticos, bueno casi por qué uno era rubio y el otro un poco más castaño.
-Papi!! volviste- Gritaron los niños abrazando a Rodrigo.
-Hola cariño- Hablo dulcemente la mujer con su hermosa barriga de embarazo.
- Mira amor te quiero presentar a Catalina la hija de Thomas- Ella me miró con una enorme sonrisa y me abrazo de inmediato dejándome muy desconsertada. Asher y yo nos miramos sin entender nada y no es que quisiera ser grosera, por qué se sentía lindo que alguien sin conocerte te recibiera de tal manera.
- Vamos querida- Dijo Rodrigo.- Ahogaras a nuestra invitada. - Ella rio y se separó, pero aún no quitaba esa enorme sonrisa de su rostro.
- Lo lamento Catalina, es que hace mucho no viene a visitarnos y como eres hija de Thomas te sentí parte de la familia. - Comento- Oh perdón por cierto yo soy Artemisa.
- Mucho gusto Artemisa.- Dijo Asher alzando su mano.
-Lo siento soy demasiado distraída, no sabía que venía alguien con Catalina, pero adelante están en su casa- Dijo muy gentilmente Artemisa.
Las maletas nos ayudaron a bajarlas un grupo de hombres que estaban en la puerta, que yo suponía que Thomas los había mandado para mí cuidado y la verdad se me hacía demasiado exagerado.
Al entrar en la casa se sentía un
ambiente demasiado acogedor, se veían juguetes por todos lados, tenía un olor a galletas recién horneadas, tenía un sonido de risas de niños y la decoración no era tan sencilla pero a simple vista se podía ver una casa la cuál emanaba felicidad.
- Que hermosa casa tienen Rodrigo y Artemisa.- Dije anonadada observando cada rincón de la casa.
- Muchas gracias Catalina, esperemos que si estancia aquí sea igual de hermosa- Dijo Rodrigo.
- Bueno siéntense que el almuerzo ya está listo, deben de estar hambrientos- Y de inmediato no dejo que respondieramos ni Asher no tampoco yo, por qué rápido se movió a la cocina, trajo platos y la comida. Wow que increíble mujer me parecía, por qué apesar de tener por lo menos 8 meses de embarazo y dos niños y bueno a eso sumale una casa que limpiar y un esposo que seguramente llega cansado del trabajo y espera que su esposa la sirva.
- Lo siento chicos hoy cociné yo por qué Cuqui fue a hacer unos mandados, ya saben cosas de señoras.
-¿ Cuqui?- ¿Lo pensé o lo dije?
- Lo siento es que a veces hablo sola, Cuqui es la mujer que me ayuda en los quehaceres y también con los gemelos.- Bueno por lo menos tenía quien la ayudará. - Bueno dejaré de hablar para que se sirvan.- Termino de hablar y no sé en qué momento Artemisa había puesto, vasos, cubiertos, platos, una comida deliciosa y una cafetera con café.
-Pues muchas gracias por recibirnos. - Dijo Asher antes de comenzar a agarrar comida y yo la verdad de tanta hambre no me dejó pensar en nada más que comer y comer y comer.
-Wooooow!- Expreso Asher mientras probaba un bocado de comida- Esto sabe delicioso. Artemisa parecia más que encantada con el cumplido de Asher y tenía mucha razón por qué yo al probar un bocado de esa increíble.carne con vegetales quedé anonadada de tan deliciosos que estaban.
- Que bueno que les gustó.
-¿Y cuántos meses tienes Catalina?- Dijo Artemisa a lo que yo me sorprendió con su pregunta por qué sabía perfectamente que preguntaba sobre mi embarazo y para decir verdad no se notaba mucho, pues apenas tenía unos 4 meses. - Es que no pude dejar de sentir ese pequeño vuelto debajo de tu blusa, cuando te abrace.
- Oh si es que apenas tengo poco y es algo nuevo para mí estas preguntas.
- Tranquila verás que todo valdrá la pena. Verme a mi yo ya estoy a nada de reventar y la pequeña princesa sigue mostrándose cada día más.- Rodrigo froto se barriga hermosa y después le dió un beso sin importar en lo absoluto si estábamos o no. La verdad en mi mente pasaron muchos sentimientos encontrados y no es que yo estuviera de envidiosa al ver eso, si no que me daba mucha nostalgia que mi bebé se perdiera de todo eso y lo peor es que no sabía el por wue Nicoláy no me podía ni ver.
- ¿Y tú Asher estás emocionado que serás papá? - Asher al escuchar eso casi se atraganta con el agua y me miró de inmediato y no sabía si reírme como una foca o solamente quedarme callada, por qué moría de risa.
- Estoy feliz, pero yo no soy el padre por más que me gustaría- ojalá pudiera corresponder ese amor, pero no sé puede
- Lo siento...La verdad es que creo que eh dicho tantas veces lo siento que no me creerán.- Dijo Artemisa cambiando el tema dastricamente y yo creo que entendió perfectamente.
Después ya no se volvió a sacar el tema y comimos tranquilamente con algunas preguntas básicas sobre el vuelo.
Terminamos de comer y nos levantamos Asher y yo dando las gracias por tan rica comida.
Artemisa nos mostró nuestras recamaras y si se veía por fuera que la casa era enorme por dentro era aún más, pues tenía como mínimo unas 7 recaramas. Asher por suerte quedó a lado mío y se despidió para poder dormir un poco antes de iniciar nuestro día. Y al final quedé yo con Artemisa.
-Me alegra tenerte en mi casa, espero que sea de mucho agrado para ti...- Dijo amablemente, pero podía notar que quería decir algo más, aún que lo dudaba. - No sabes cuánto esperamos que estuvieras aquí Catalina... De verdad espero no te alejes de nosotros nunca- Eso me había sonado muy raro, pero creo que era por lo de Thomas digo si Rodrigo era muy su amigo sabía de mi historia. Así que no dije nada y solo agradecí para después entrar a mi recamara y dormir un poco