Grace Normalmente Nic era rápido y no le costaba demasiado tiempo alcanzarme, ahora que sabía la verdad sobre él debía admitir que muy en el fondo esperé que me cogiera de vuelta al restaurant, y sin embargo esta vez no lo vi persiguiéndome cuando salí. Crucé la calle y caminé en dirección contraria al camino por el que Nic condujo. Hoy el pueblo estaba lleno de gente comprando y enormes camiones con cargas en las calles, la fecha de noche buena se acercaba. También estaban las maquinas quita nieve en las avenidas y algunos hombres quitando el hielo atascado en la orilla de las aceras. Hacía frío, en la huida dejé mi bufanda, guantes y abrigo. Pero no me arrepentiría todavía, no de eso. Grace Eveline Beckham se arrepentía de venir a Telluride. No recuerdo haber tomado una sola decisió

