Kalie la mujer

1613 Words
Al terminar la universidad, Kalie demostró de qué estaba hecha, se graduó con honores y de primera en su promoción. Y no sólo eran sus notas sino que demostraba un manejo impresionante en los asuntos financieros. Su padre había cedido por completo su puesto para que ella dirigiera la empresa, aunque él conservaba la potestad de la decisión final en los negocios. De hecho, el viaje a Nueva York era la primera vez que ella representaría a la empresa en una reunión de negocios, posiblemente su padre hubiera querido ir con ella o ir el personalmente, pero una extraña enfermedad lo había postrado en la cama en las últimas semanas de la universidad de Kalie. Al despertar en esa extraña habitación había sido una experiencia increíble y tan extraña que ella nunca se hubiera imaginado que pasaría así, siguió con el hilo de sus pensamientos mientras estaba en esa habitación. Después de varios besos ella están más que dispuesta, su inexperiencia debía frenarla pero el alcohol es muy mal consejero. El hombre la abrumaba con cumplidos y caricias qué no llegaban a eróticas pero que si llegaban muy cerca, cuando colocaron una pieza suave ella puso sus brazos en el cuello de él mientras que las manos masculinas se apoderaron de la cintura de ella, pero, a medida que el baile seguía, las manos fueron descendiendo poco a poco y para cuando la besaba de nuevo estás se apoderaron de las esbeltas y duras nalgas de Kalie. Ella las sintió y un abrasador calor recorrió su cuerpo e hizo que su intimidad se mojara abundantemente, al mismo tiempo las caderas de él se pegaron a las de ella haciendo que ella sintiera la dura virilidad que se pegaba a la parte alta de su pubis haciendo que el intenso calor aumentara, su respiración también cambió de ritmo y de olor dejando sentir su esencia de hembra excitada y dispuesta. Una de las manos de él subió por su costado hasta que alcanzó el pecho femenino y se apoderó de uno de sus senos haciendo que ella abriera la boca para emitir un suave gemido que se amortiguó sensualmente en la boca masculina. La musica terminó pero siguió otra del mismo ritmo suave y sugerente por lo que las caricias de él siguieron, haciéndose cada vez más profundas, la mano que había subido ahora estaba por debajo de la blusa y los dedos sometían a su pezón endurecido a una deliciosa tortura que estaba haciéndole mojar mucho más su entrepierna. La otra mano de él tomó una de las suya y la hizo descender hasta por debajo de su vientre y la colocó sobre su m*****o erecto al máximo, ella lo sintió y su mente se nubló, nunca había tenido sexo en su vida pero ahora solo sabía que quería sentir ese duro falo donde el calor de su entrepierna la estaba quemando. Cuando él metió su mano debajo de su falda y buscó el calor de su cavidad íntima ella no hizo más que separar un poco las piernas para facilitar el acceso a su virgen intimidad. Cuando él la tocó un estremecimiento recorrió todo su cuerpo y las piernas se abrieron aún más, ella solo quería sentir y eso que él la caricia por encima de su bikini de encaje. Pero el estaba también en la gloria porque ella no dejaba de masajear su m*****o por encima de la tela del pantalón. Él aparto la delicada tela de encaje y sus dedos tocaron la entrada de su gruta intima haciendo que las piernas de Kalie se abrieran y temblaran del placer, él subió su dedo medio acariciando con placer el inflamado y virgen clítoris, ella emitió un fuerte gemido que se amortiguó contra el pecho masculino y la hizo tener espasmos fuertes anticipando el abundante orgasmo que llegó cuando el introdujo un dedo en su íntima cavidad. Ella se estremecía convulsamente y solo deseaba que ese dedo entrara más dentro de ella. Él ya estaba a punto de perder la cabeza también por la excitación, y sabía que la gente alrededor los estaba mirando de manera un poco extraña. Le dió un dulce beso en la boca y luego puso su boca muy cerca de su oreja. —¿Podemos salir de aquí a un sitio mas tranquilo, mi amor? —Siiii por favor —la súplica de ella era completamente instintiva pues no sabía a ciencia cierta lo que pasaría, solo sabia que quería sentir más y que ese duro m*****o era la solución para calmar ese íntimo ardor que la consumía. El la tomó de la mano y la sacó de la discoteca, Kalie ni siquiera se dió cuenta que su amiga se había ido hace mucho rato con el compañero del hombre que ahora la llevaba hacia su vehículo. Una vez dentro del auto se besaron con lujuria pura y profundo deseo, él volvió a meter su mano dentro de la prenda íntima y de nuevo sus dedos le comenzaron a dar placer, ella no se estuvo quieta, sus manos se fueron al cierre del pantalón masculino abriendo la cremallera y por allí mismo introdujo una mano que se apoderó del m*****o viril, ésta vez fue él quien emitió un salvaje gemido que sonó más bien como un agónico estertor de placer nacido desde lo más profundo de su pecho. Estaba enloquecido de placer, pero no quería tomarla allí en el auto, haciendo acopio de fuerzas le quitó la mano de su m*****o y retiró la suya de la intimidad de ella, encendió el auto y arrancó a toda velocidad de camino a su hotel. Entraron y él pidió la llave y rápidamente subieron a la habitación. Apenas entraron él comenzó a quitarle la ropa, así que la falda cayó al piso seguido de la blusa, al mismo tiempo ella lo desvestía a él, le quitó la cazadora y luego la camisa, allí se entretuvo un poco en acariciar el fuerte y musculoso pecho varonil para luego bajar al vientre y seguir al cierre del pantalón que soltó rápidamente aunque con manos torpeza. Cuando ambos estaban completamente desnudos el la levantó en vilo y la acostó en la cama. Él la penetraba lentamente pero sin parar haciéndola sentir un fuego que iba consumiendo sus ansias y sustituyéndolas por un placer indescriptible, su cuerpo se cimbraba por lo que estaba sintiendo, los jugos íntimos mojaban el m*****o masculino por completo y el crescendo sensual iba en un aumento vertiginoso, se le secaba la garganta, respiraba con rapidez y apretaba al hombre encima de ella como si quisiera fundirse con él en un sólo cuerpo, ya el orgasmo se avecinaba, su cuerpo comenzó a temblar con fuerza, parecía realmente una mujer a quien le estuvieran haciendo el amor por primera vez y que estuviera disfrutando de su primera penetración por un experto en artes amatorias, ella sintió un leve dolor que quedó sepultado bajo las oleadas de placer. Kalie abría la boca mientras un gutural gemido empezaba a escapar de su garganta, sus uñas se clavaron en la espalda masculina dejando pequeñas marcas de sangre, pero él no acusó ningún dolor, al contrario, sentía un placer tan grande que disfrutaba a cada segundo. Cuando el m*****o había entrado casi por completo en la v****a de ella un espasmo increíble la sacudió por completo mientras el orgasmo la hacía gemir como una loca y se venía a raudales, levantó las piernas y apresó con ellas la cadera masculina incrementando el placer y profundizando la penetración, sus caderas se movían con fuerza contra las masculinas mientras él se mantenía firme dentro de ella. ─Awwwwww!!! ¡Me estoy viniendooooooooo, me vengooooooooo!!!!! ¡Aaaaaaaahhhh! ¡Que divino! ¡Aaaaaaaaahhhh! ¡Por Diooooossss! ¡Aaaaaaaaaahhhhhhh! ¡Aaaaaaaaaahhhhhhh! ¡Oooooooooohhhhhhhh! ¡Aaaaaaaaaahhhhhhh! ¡Oooooooooohhhhhhhh! ¡Aaaaaaaaaahhhhhhh! ¡Oooooooooohhhhhhhh! Kalie no paraba de gemir mientras las contracciones de su v****a se hacían tan fuertes que el estaba muriendo de placer al sentir como las paredes vaginales lo apretaban con fuerza y masajeaban su pene. Y antes de que ella terminara de temblar y de gemir comenzó a retirar el m*****o poco a poco hasta que estuvo casi afuera por completo, sólo el glande quedaba incrustado en la húmeda cavidad, luego comenzó a penetrarla de nuevo, pero ésta vez un poco más rápido, luego repitió el movimiento de salir y empujó nuevamente, así lo hizo una y otra vez. La sensación de vacío que sentía Kalie cuando él retiraba su m*****o dentro de ella era desoladora, pero entonces cuando la penetraba de nuevo se sentía en la gloria. Él fue incrementando el ritmo de sus caderas y al poco rato de comenzar a entrar y salir de ella con más rapidez tuvo otro orgasmo fuerte, pero esta vez él no se quedó quieto como la primera vez sino que siguió penetrándola con movimientos rápidos pero medidos, ella no alcanzaba a tener un respiro porque después de venirse volvía de nuevo a comenzar el crescendo de placer que la llevaría a un nuevo orgasmo. Él procuraba moverse con fuerza pero con gentileza, quería que sintiera el profundo placer que él estaba sintiendo en esos momentos, había sentido cierta resistencia en la penetración pero entre los vapores del alcohol y el deseo y la pasión no se detuvo a pensar mucho, solo estaba sintiendo lo divino del acto, que si bien no era extraño para él, lo tenía erizado de placer, no sabía que tenía esta mujer, pero fuera lo que fuera no era una experta, era un poco tímida y torpe y su canal íntimo era estrecho y apretaba su m*****o con fuerza y con movimientos ondulantes que lo enloquecieron.
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