—¿Cómo demonios Sasha lo sabe todo? —Simone murmuró para sí misma, con la cabeza apoyada en la palma de su mano mientras revisaba unos documentos en la oficina. Lola Rous siempre aparecía con información precisa, oportuna. Sabía demasiado. No era normal. Parecía conocer cada movimiento de Dmitri, los de ella misma y hasta cosas que ni siquiera deberían ser de su incumbencia. ¿Quién era realmente esa mujer? ¿Cómo conseguía todo tan rápido? Simone había sido muy cuidadosa, había ocultado lo mejor posible su relación con Dmitri, pero cada vez que Lola hablaba, daba la sensación de que sabía más de lo que decía. La ansiedad la carcomía. ¿Y si Lola sabía que ella era la esposa de Dmitri? No lo mencionaba, pero podía intuirlo. Y si lo sabía, ¿por qué no lo decía abiertamente? ¿Qué pretendía?

