Sylvia No puedo creer lo emocionada que estoy aquí ayudando a Elle con los últimos arreglos, le dije a Ana que se encargará de lo que faltaba, quiero ir a ver a Dorne, siento que hace tanto que no charlamos y es que desde que encontró a la que dentro de unos minutos se volverá su esposa, no tiene tiempo para nadie más, eso me incluye, sí, me siento excluida y un poco celosa. Tocó a su puerta y lo encuentro ya bastante listo, me envuelve en uno de sus característicos abrazos, de esos que te estrujan el alma y acomodan emociones. — Bájame, luces muy apuesto — le digo y ya estando en el piso, me adelantó y le doy un beso en la mejilla. — Y tú qué pretendes con ese vestido? — me río, giró sobre mi eje para que lo pueda ver mejor, le guiño un ojo. — Nada, sabes que hoy nadie puede ig

