Sylvia Al bañarme imaginé mil formas de acercarme a Callan, en nuestras conversaciones nocturnas nunca me atreví a decirle que de verdad me estaba costando no estar cerca de él. Mi mente divagaba y no podía concentrarme, varias noches recordé las sensaciones de nuestro encuentro en la regadera, mi piel extrañaba esa percepción chispeante que su tacto me producía, busqué mi autosatisfacción, pero nunca llegaba a ser ni siquiera parecido a lo que él me hizo experimentar. Planee una y otra vez lo que podría ser nuestra próxima experiencia, incluso fui de compras para adquirir lencería sexy. Verlo sentado concentrado y esperándome me produjo ternura, ¡si!, era un hombre que casi llegaba al 1.90, aunque sus facciones no denotaban su juventud sus ojos era otra historia, reflejaban inocenci

