Sylvia Al regresar a Nueva York, me sentí más sola que nunca, ya había perdido a mis dos mejores amigos, pensé que con la ayuda de Rasha el dolor se iría, no fue así, no era tan intenso como en el momento en el que lo rechace, tenía un sin número de llamadas y mails, no podía ponerme al día en poco tiempo, tampoco me sentía con ánimos de hacer nada, estaba exhausta física y mentalmente, primero me culpaba por el pobre Callan, luego estaba el hecho innegable que su hermana la loca me quiso matar y que la desgraciada había tenido la fortuna de ser emparejada con un hombre como Maximus, todo mundo me juzgaba por lo que hice, obviamente era egoísta, si, lo que no entendía es como por qué se sentían con la calidad moral para juzgar a otros, encima condonaban lo que Gretel me había hecho, ¡gen

