Sylvia Estos días desde que conocí a Callan, el sueño jamás vino a mí, no podía cerrar los ojos, me sentía inquieta, molesta, con un humor en general odioso, de no ser porque me trataba de controlar y mantenerme ecuánime estoy segura me volvería loca. Toda la noche me quede revisando los estados financieros, contabilidad y otros aspectos de la manada y sus negocios, el plan de negocios para Callan podía esperar un poco más. Ansiosa como me encontraba por la mañana me apresure a bañarme, vestirme y arreglarme un poco más pues hoy teníamos una entrevista con los inversionistas, todos ellos de otras manadas, al sentirme satisfecha con lo que había logrado me apresure a ir a desayunar, esta ocasión Callan ya se encontraba sentado a la mesa, verlo y olerlo de alguna forma me t

