Callan La llevaron a su habitación, allí la enfermera le ayudo a bañarse, pues aún sus costillas no terminaban de soldar, supongo que no tenía otra opción así que a pesar de sus objeciones y terquedad de no querer ayuda en nada, el médico la convenció, me di cuenta que con ella la razón y la lógica era lo que funcionaba, deje que pasara tiempo y el omega que le llevo la comida me aviso cuando volvió a recoger la bandeja. Necesitaba hablar con ella, sabía que una vez frente a ella todo plan me sería inútil, ese era el efecto que ella tenía en mí, simplemente mi mente se veía rebasada por las emociones y el sin fin de pensamientos que me sobrecogían, además Deo no estaba muy cooperador, insistía en tomarla por la fuerza, según él era mejor pedir perdón que permiso. Toqué a

