Miriam miraba al suelo, escuchaba a lo lejos las palabras de sus amigas que le decían que tenía que ir y enfrentar a Alan y Evelyn. —Si no lo haces... Nadie te tomará en cuenta. —Escuchó decir a Lynda, quien estaba muy seria hablando de lo que podría pasar si el problema no se resolvía. —¿Piensas evitar los problemas para siempre? —Aquellas palabras le dolieron... Pero reflejaban muy bien cómo se sentía, ¿Por cuánto tiempo iba a actuar de esa manera? —No es que lo esté evadiendo. —Soltó por fin. —Esto no es fácil... ¿Qué pasará después? ¿Qué quedará después de una amistad de más de tres años?... Se que tengo que hacerlo, pero aún no sé cómo. Aún no encuentro las palabras para expresar lo que siento... —Tal vez... Si solo fueses honesta contigo misma y tomaras en cuenta lo que sientes,

