El receso estaba por terminar cuando Zuri se le acercó. Llevaba las manos en los bolsillos de su pantalón, su rostro lucía mucho más serio que días anteriores. Se sentó a su lado en la mesa desde la que Joon Ho había estado vigilando los movimientos de Gian, o mejor dicho, cuidándolo, porque ahora no solo Yoo Chan era un peligro, sino que al parecer casi todas las personas del instituto que se habían enterado del embarazo del doncel y el rumor que se corría sobre él. Zuri observó en la misma dirección en la que Joon Ho miraba y suspiró pesadamente. —Fue Yoo Chan —dijo finalmente. —¿Qué? Joon Ho apartó la mirada del doncel y la posó en Zuri. —Quien les dijo a todos que Gian está embarazado e inició el rumor de que no sabe quién es el padre de su bebé, fue Yoo Chan. Na sintió su sangre

