Pasado el medio día estaba entrando a mi departamento, revisé la nevera, saqué un vaso corto, le coloqué hielo y revisé mi despensa de bebidas y saqué media botella que me quedaba de whisky edición especial Rey George V. al que yo llamo El Pensador. Él me ayuda a pensar y resolver situaciones complicadas y me dispuse a beber y pasar mi despecho ese día con uno tragos sentado en el balcón, aprovechando el sol que calentaba la fría tarde de los primeros días de febrero. Pensé y pensé mucho, quizás demasiado en las posibles formas de solucionar mi conflicto con mis dos mujeres, así las considero porque sé y estoy seguro que las quiero, estoy seguro de que amo a Vero y sé que también a Cami, quizás no tanto como a Vero, pero sí. Es que si Vero no existiese, hace rato me habría quedado con Cam

