Al día siguiente desperté como alguien satisfecho luego de una larga sequía, sonriente y tarareando una de las canciones que había escuchado la noche anterior, me di un baño y al salir de la ducha me vi al espejo, estaba todo lleno de arañazos, moretones de chupones y dientes marcados, orgulloso de esos trofeos y con la mayor sonrisa salí a buscarlas. Quizás no sea tan malo su acuerdo si tenemos más encuentros así, lo único que quiero pedirles a ellas es poder estar con Vero a solas también. Ya se habían ido, fui yo el que despertó tarde y no me di cuenta. Con el mismo entusiasmo me senté a desayunar en la cocina, supuse que la suegra aún no había bajado y si tenía suerte comería con ella. Todo estaba a mi favor apenas empecé a desayunar apareció mi "MILF" favorita. —Buenos días suegrit

