... –No te comprare nada de cosas para bebes– me advirtió. Mi corazón se estrujo al escuchar tan crueles palabras. –Lo se– intente sonreir antes de subir a cambiarme de ropa. «Porque no te vas de esta estúpida casa?!» .– grito mi conciencia. «Lo amo, y se que cambiara». «El no te ama, y tampoco va a cambiar». *** –¿Que vamos a comprar? - pregunte en cuanto Harry empujaba el carrito de compras. –Comida, cosas que yo necesite y todas las cosas que tu quieras– respondió.– excepto… –Cosas de bebes– lo interrumpí. –Exacto– hizo una mueca. –Que lindo vientre– chillo una mujer de unos treinta años que se acerco a nosotros. –Gracias– sonreí, ella lo toco sin permiso alguno. –Cuantos meses tiene ya? - nos miro a ambos. –Cuatro– respondi. –Y que quieres que sea? - ella estaba muy em

