Sali a tomar un poco de sol, la mañana estaba radiante y no podía dormir mas ya que mi bebe de ya solo cuatro meses no me lo permitia. Harry seguía comportándose como siempre antes de saber lo del bebe, pero cuando toca un tema parecido rehuía con cualquier excusa, eso me lastimaba pero solo tenia que darle tiempo. Mi madre se había enterado hace ya un mes, como Harry era perfecto para ella se había puesto muy feliz aunque el castaño ya no iba a su casa los domingos solo me dejaba en la puerta y se iba, siempre tenia que cubrirlo con un “esta trabajando”, “esta de viaje”, “tiene mucho que hacer” etc. El timbre sonó. –Louis!– sonreí al verlo de pie. –Maddie, hola dulzura pero que vientre– dijo al verme. Puso una mano sobre mi vientre y sonrió.– cuanto llevas ya tres meses?–. –son cuat

