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–Bien, necesito que esta noche cocines algo para mí y para alguien más, pero esa persona tiene que creer que yo cocine - me explico moviendo las manos. Típico hombre que aparenta ser lo que no es. - ¿No es más fácil que la lleves a un restaurante? - pregunte suponiendo que la otra persona era una mujer. Se dio la vuelta ignorándome de nuevo.
–A ver si entendí, quieres que cocine para ti y tu novia… - comencé. - y luego… ¿esconderme en la cocina hasta que ella se vaya? - reí ante tal estupidez.
- eres un pequeña muy inteligente - me felicito, aunque estaba más que claro su sarcasmo. - esta noche es muy importante para ambos. - me sonrió, dejándome atontada . ¿Tu sonríes?
- y ¿que se supone que le diga a mi madre? - Apenas era lunes y ella estaba descansando en casa.
- no lo sé, no es mi problema - concluyo. - pero cuando lo resuelvas aquí está la dirección de mi casa - agregó dándome un papel con la dirección. La mire. Es fuera de la ciudad. Tendría que tomar el freeway para llegar rápido.
Una parte de mi se sintió bien, y podía hacerme a la idea del tipo de cosas que este hombre me estaba pidiendo. - de acuerdo - Maldito trato. Le extendí la mano con la palma hacia arriba.
-¿What? - yo miro. Dinero, necesito dinero - ¿Cómo se supone que lleve algo para tu cena importantísima? - lo mire con cara de pocos amigos.
Hizo una mueca y saco su billetera de un lado de su cazadora. - toma y no llegues tarde - dejo cinco billetes de cien dólares. Me quedare con el resto . Pensé.
Después de pasar el resto de la tarde comprando las cosas para la cena del imbécil y de su novia, le envié un mensaje de texto a mi madre diciéndole que me quedaría a dormir con Danielle, pero no recibi respuesta. Mi plan era después de terminar de cocinar en la casa de Baxter me iría a la de Dani a descansar. Mi pesadilla habría acabado. Solo esta comenzado . Dijo mi yo interior y era verdad, esto solo era lo primero que Harry me pedía . Oh no . Conducía por un lujoso vecindario tratando de no perderme, miré la dirección una vez más y vi una enorme casa blanca con detalles azules frente a un hermoso jardín. Toque el timbre dos veces, hasta que la puerta de metal se abrió y parque el auto frente a la casa. Mansión.
–Al fin llegas, pasa - pidió haciéndose a un lado, Baxter estaba vestido más elegante de lo normal. Yo estaba llena de bolsas y el no se ofreció a ayudarme - sígueme, te llevo a la cocina - pasamos por una amplia y bonita sala de estar.
- ¡Guau! Tu casa es hermosa - no podía evitar ver los detalles y hasta donde mis ojos podían llegar como si estuviese en Disneyland. Sentí pena por mi casa y la de toda persona común y corriente. Siguió caminando por el pasillo hasta llegar a la cocina. - ¿Cuánto tiempo tengo? - pregunte dejando las bolsas sobre la isla.
- una hora quizás, no sé pero hazlo rápido y hazlo bien - me ordeno. Fruncí el ceño, el se quedó allí viéndome. Saque la carne, el carnicero fue amable y me dio unos tips para preparar el corte que llevaba. Agregue romero y pimienta.
- ya que se debe la cena? - pregunte, para sacar conversación. Cada movimiento que hacía Harry lo seguía con la mirada.
- no te importa - respondió. Lo mire de mal forma, pero su mirada era más fuerte.
- ¿como se llama tu novia? - pregunte después de un rato, cuando estaba friendo los espárragos con mantequilla y la carne se estaba cocinando.
- tampoco te importa - dijo mirando por la ventana de la cocina. Me detuve en seco.
- basta - gruñi. - prefiero que tener que ir a la cárcel por no pagarte tus miles de dólares que seguir con esto - lo mire molesta. El me miro con los ojos bien abiertos.
Alzo las manos en señal de alto - está bien, que enojada - rio tosco. - su nombre es Jazmine y la cena es para pedirle matrimonio - confeso, y casi se me cae la mandíbula al suelo.
- entonces si tienes sentimiento - murmure y el me miro molesto, el timbre es escucho a nuestras espaldas - esto ya está listo- sonreí, al ver mi obra maestra terminada y emplatada.
- gracias - dijo entre dientes. Tomo ambos platos y se los llevo.
–Buena suerte, señor Baxter… - le desee, negó con la cabeza y salió por la puerta de la cocina.
Me asome a la puerta porque la curiosidad me mataba, una mujer rubia de piel pálida con un cuerpo de ensueño. Como esas mujeres que salen en los comerciales de perfumes. Se sentó con delicadeza frente a la larga mesa del centro, en donde la comida ya estaba servida.
- tu cocinaste? - pregunto con voz suave, aun no le podía ver la cara. Pero su voz era hermosa.
- si - mintió a Harry. rodee los ojos. Me daba curiosidad ver a este hombre siendo cariñoso con su novia.
- Bueno ya que se debe la cena? - pregunto con malicia. Quizás ella era de esas mujeres que solo estaba con Harry por su dinero , y porque era guapo .
- bueno - rio tímido, haciéndome ver a otro Harry en él. - ire al grano de una vez - puso una rodilla en el suelo junto a ella y de su bolsillo saco una caja negra de terciopelo, la abrió y dejo a la vista el gran anillo. Trate de abrir más la puerta, pero no quería meter la pata.
- Harry - susurro la mujer asombrada. Era la escena más tierna del mundo, me encantaba ver en las películas como el hombre le pedía matrimonio a una mujer con música de When a man loves a woman. Pero acá no había música.
- Entonces ¿te casarías conmigo? - pregunto tomando su mano
–yo…–se cortó, poniéndose de pie. Algo no esta bien – no puedo Harry, lo siento, pero no eres lo que busco, necesito a un hombre amoroso en mi vida – lo miro con sentimiento. – No eres al que amo – replico y salió a paso rápido de la casa. Mire atenta la escena, Harry seguía de rodillas estaba en shock y tenía la boca un poco abierta. Me acerque lentamente a El sin perder la distancia, Harry desvió la mirada de donde había salido su ex novia y la puso sobre mi.
– ¿estás bien? – pregunte más cerca de El. – ¿necesitas algo? – pregunte. ¿Qué hacia uno en estos momentos tan incomodos?
– no lo sé – murmuro, y se sentó en el suelo con el anillo en la mano. Imite su acción y me senté junto a él.
– ¿porque no la vas a buscar y hablas con ella? – le anime. El me miro extrañado.
– no, yo nunca le ruego a nadie – hizo una mueca. – ella se lo pierde, mucho hice con pensar en matrimonio y comprar un tonto anillo – se puso de pie rápido. – creo que me hizo un favor en decir no – de estar en shock paso a estar molesto. Que idiota. pensé.
– bueno entonces no intentaras arreglar las cosas con Jazmine? – pregunte.
– No!- grito pegando en la mesa del comedor y me hizo saltar del susto. Tiro el anillo a quien sabe dónde y luego me miro. – tengo dinero, auto, un trabajo, una casa y no necesito de una mujer, simplemente no necesito a nadie – me puse de pie. – limpia esto, solo fue una pérdida de tiempo – ordeno.
– no que no necesitas a nadie – le imite. – puedes hacerlo tú no soy tu escla…- sí, si era su esclava. Mierda. El me miro irónico.
– Solo Hazlo –ordeno antes de subir las escaleras molesto.