—Bueno, al parecer la casa es apropiada. ¿Por casualidad tienen mascotas? —Tenemos gatos, pero están muy pequeños, así que por ahora están en la parte trasera con su madre. Comienzo a reír. El señor de servicio social me mira como si estuviera loca. —¿Se puede saber de qué se ríe? —pregunta, serio. Intento relajarme. —Na... nada, recordé algo —pero claramente no me cree, se le nota en la cara. Y la verdad es que mi risa se debe a lo mal que sonó la respuesta de Collins. —¿Debería anotar esto en los exámenes psicológicos? —se me van los colores. Niego rápidamente. —Lo siento, solo recordé un chiste. —Daniel se cubre la cara. ¿Qué? ¡Él fue el que dijo que los gatos estaban durmiendo! Mejor no pienso en eso o de verdad este señor lo anotará en el informe psicológico... y no nos dará

