"Prometí protegerla, y así lo haré... Lo que no pude hacer contigo, hermanita, lo haré con ella, tu hija, mi sobrina." El pensamiento me golpea con una fuerza que me rompe por dentro. Y mientras la abrazo, mientras siento su cuerpo temblar en mis brazos, como si se fuera a deshacer de tanto dolor contenido, me doy cuenta de cuánto la necesito viva. Paulina llora, llora como si el alma se le escapara por los ojos. Derrama mares de lágrimas que ya no puede contener, como si el llanto fuera lo único que aún le pertenece. Me ha contado cosas que nunca le dijo a su padre. Secretos que pesan como piedras, que arden como brasas, que duelen más de lo que puedo soportar sin que se me rompa el corazón. Me conmueve que confíe en mí, que me haya elegido a mí para vaciarse por dentro, para mostrarme

