Nina ajustó el último botón de su vestido y se miró al espejo con una mezcla de esperanza y temor. Era su mejor ropa, y aun así, no podía evitar notar lo ajustado que se sentía alrededor de su vientre. Respiró hondo, intentando calmarse. "Por favor, que esta sea una buena oportunidad," murmuró mientras salía de su pequeño departamento, con los dedos temblorosos cerrando la puerta detrás de ella. El taxi la dejó justo en la entrada. Había llegado. Nina respiró profundamente, intentando calmar el torbellino que se arremolinaba en su pecho. La fachada del edificio era moderna, de líneas limpias y grandes ventanales que reflejaban la luz de la mañana. Parecía un lugar que prometía oportunidades. Con una mano en su vientre abultado, cerró los ojos por un momento y susurró de nuevo, casi

