El rostro de Dorevy padre está fijo en mi ¿Y ahora qué hago? -¿Podrías llamar a mi hijo?- pregunta. Está tan serio que me siento ligeramente intimidada. La situación no es la mejor. Asiento y giro para caminar hasta el cuarto. Levi está acostado, desnudo y con el celular en su mano. Me mira y frunce el ceño cuando un ataque de risa silenciosa me invade. No puedo reírme fuerte o Samuel me escuchará. -Tu papá dice que vayas- le digo a duras penas. Él parece entender el por qué de mi risa histérica. La situación no podría ser más vergonzosa. Me he insultado con Levi durante muchísimos años estando frente a Dorevy, lo he tratado de buitre, rata, cavernícola y quién sabe qué otras cosas. Esta mañana ha llegado a casa de su hijo y yo he atendido vestida con la camisa de su hijo, pensando qu

