— A las malditas camionetas, Pablo prepara las armas. — Todos se alemán y es que se está volviendo loco se hará matar sin pensarlo. — NO.— Dice Emma impidiendo el paso de Pablo. — De aquí nadie se mueve. — ¿Qué demonios haces? — Tu ven conmigo. — Lo toma de la mano y lo lleva a su despacho donde se encierran por varios minutos. — No permitiré que vayas y cabes tu tumba, te están acorralado y quieren exactamente esto, que pierdas el control, eres más inteligente que esto, ¿Qué te pasa? Aquí los que tienen la de perder son ellos, tienes pruebas, mi amor, por favor, te necesito vivo, no puedes hacerte matar, no ahora…— Franco interrumpe. — Me iré a Francia, lo resolveré no te preocupes. — No Franco, no te irás a Francia, nos iremos porque no pienso dejarte solo, manda a empacar las co

