— Más… Quiero más.— Emma arquea la espalda a punto de explotar, su esposo la lleva al límite. Franco sonríe al ver lo roja y excitada que está, la forma que ella lo sostiene de la mano apretando más y más, mientras pide que aumente sus movimientos y él lo hace complacido, la vuelve a tomar de espaldas mientras están arrodillados en la cama, él le aprieta el cuello y mientras la abraza a su cuerpo, recorriéndola hasta sus labios que consume con los suyos, la abraza con tanta necesidad que le da lo que pide y más que eso porque quiere darle todo como la reina que es ante sus ojos, la mujer que se a convertido en su otra mitad, su alma gemela, su igual en todo, en deseos, placeres, trabajo, son uno mismo y hacer el amor los lleva a un sinfín de emociones qué los cubre por completo, por qué

