— ¿Qué tienes? — Le dice Emma al ver que se pasa la mano por la cara con frustración llamando la tención de Pablo. — Tuve que drogarlo ya que se reusaba a descansar buscándola por toda la ciudad, no es nada grave se le pasará en unas horas de descanso. — Emma se acerca y lo acaricia. — Lo siento, es mi culpa. — Dice ella acariciando su mejilla izquierda. — No es y culpa, no te preocupes, ya vamos a la casa y lo importante que tú estás conmigo. — El celular de Franco suena interrumpido el momento. Franco contesta la llamada al ver que es Óscar. — Franco, amigo mío, ¿Se te olvidó nuestro encuentro? — Para nada dime cuándo y dónde y estaré ahí. — Perfecto, nos vemos pasado mañana en mi rancho en Italia, tenemos mucho de que hablar, no olvides traer a Emma. — Está bien, ahí estaremo

