— Además, tienes que saber, que estoy embarazada, así que necesita…— Los gritos de Natalia no la dejan terminar. — Aaaaaaaaa, vas a hacer mamá, Dios que alegría Emma, es una bendición, saldrá guapísimo…— La mujer a penas la deja respirar con tantos abrazos y mimos. — Calma, calma, harás que comité de tantos brincos. — Vaya cariño, me has dado esperanza, me has demostrado que la vida puede cambiarte en menos de lo que piensas y que quizás la suerte no esté de nuestro lado ahora Pero siempre llega nuestro momento, estoy tan feliz por ti, seré la segunda tía más emocionada en cuidar del bebé, porque de seguro Elena estará fascinada, ¿Qué quieres que sea? — No lo sé, pero de lo que estoy segura es que quiero que esté saludable, es lo más importante, su papá lo ama como a nadie y siempre

