Max la tomó entre sus brazos y la llevó a una cama redonda que estaba cubierta con sábanas de seda negra. Llevó un poco de alcohol y lo frotó en su rostro. “Cariño, vamos, despierta.” Saskia poco a poco comenzó a recuperar el conocimiento. Ella miró a Max, aquel hombre tenía una mirada llena de angustia. “Necesito que me digas qué fue lo que pasó el día de mi secuestro. Ya sé la verdad y soy consciente de que esa cadena tuvo mucho que ver.” “Saskia, por favor, no hagas esto. Tengo miedo de que termines por apartarme de tu vida de manera definitiva.” “No, te voy a apartar de mi vida si no eres sincero conmigo.” “Pero ese no es mi más grande miedo, lo que me da pavor es que pienses que soy un monstruo.” “Maximiliano De la Torre, te estoy pidiendo que me digas la verdad. No te voy a ju

