El deseo de esta pareja era muy grande. Max se contuvo de no hacer el amor a Saskia nuevamente, pero aquella mujer lo provocó hasta que pronto estuvo excitado. “Si te duele o te sientes incómoda, solo dímelo y me detendré.” “Está bien.” Max introdujo su m*****o poco a poco. Saskia sentía que su cuerpo vibraba desde la cabeza hasta las puntas de los pies, comenzó a acomodarse suavemente dentro de ella y ambos escuchaban su respiración entrecortada. “Quiero que aceleres el ritmo.” Saskia se encontraba muy cómoda, así que le dijo esto. Fue entonces cuando él la embistió y ella lo tomó de los hombros mientras abría sus piernas. El placer que la embargaba era muy grande. Aquella mujer mordía sus labios, pero no pudo hacerlo en el momento en que Max comenzó a jadear. Él se movía delicadame

