Max miraba con preocupación a Saskia, la sonrisa que ella tenía en su rostro le angustiaba demasiado. Cuando aquella mujer tomó el anillo de compromiso que Esteban sostenía entre sus dedos, sintió como si el corazón se le fuera a salir del pecho. “Saskia, solo quiero que seas feliz. Y si esta es la manera de que lo seas, me voy a ir para siempre. Haría cualquier cosa por ti, e incluso dejarte libre, si eso es lo que quieres.” Saskia miró a Max y le sonrió, luego sus ojos se posaron en aquel anillo de compromiso que le había dado el antes mencionado y se lo quitó. “Entiendo, te deseo lo mejor, vida mía.” Max se quería ir de ahí, pero quería ver como Saskia se colocaba el otro anillo. Esa era la única manera que tenía de cerrar este capítulo de su vida, una terapia de shock. “Esteban, a

