Adams se cambió con la ropa que elegí para él, ropa que según él, no era su estilo, pero joder, le quedaba deslumbrante. Le arreglé el cabello dejándoselo suelto y lo obligué a colocarse los lentes de contacto, sin embargo él dijo que prefería simplemente no usar lentes por lo menos el resto de la noche. Cuando le tomé la mano para salir de la habitación, él se detuvo, voltee confusa y me encontré con un gesto nervioso, lucía como si estuviera a punto de hiperventilar. —Es que no puedo —susurró—. Así baje contigo luciendo bien, Cheila estará con Jack, yo... no le veo el sentido. Joder, casi le daba una bofetada. Me acerqué a él lo suficiente como para que notara la determinación en mis ojos. —¿Quieres que Cheila y Jack terminen? —indagué—. Podemos hacer que eso pase. Adams frunció el

