No me atreví a hablar con ella, y menos cerca de mi casa, tenía muchos nervios de que alguien supiera los que pasaba, así que me hable con Charlotte. —Eh...creo que lo mejor es hablar en otro lugar me da mucho vergüenza que alguien escuche algo de lo que pase en la empresa. —Esta bien. Sube a mi carro vamos a otro lugar. —Eh....otro lugar....bueno, no importa si es dos cuadras más lejos de acá. Al verla sentí que en el fondo ella aún me importaba, me encanta demasiado, y yo no era capaz de decirle que no a pesar de lo que pasó. —Vamos a un restaurante—Sugirió ella. Ya era más de medio día. Había uno que otro lugar abierto para comer. No entendía como yo podía ser tan débil, frente a ella. —Lo lamento, yo no voy a ir a un sitio así contigo, yo prefiero no hacer eso. Ella

