Donde duermen las flores

1884 Words

El medio día llegaba con aroma a anís en aquel sitio “San Bartolomé” era una ciudad típica que gustaba mucho de aquel pan. Ese aroma le recordaba a todos que la hora del almuerzo llegaba. Ya tan solo bastaban dos horas para la ceremonia. El olor a arroz recién hecho y pollo al horno se esparcía por toda la casa como un recuerdo. Silvia seguía en silencio mientras ayudaba a poner la mesa. Su cabello recogido en una coleta simple y sus mangas estaban recogidas. Las manos le temblaban apenas, lo suficiente para que su padre notara, pero decidiera no decir nada. El comedor era el mismo de siempre: madera oscura con marcas de vasos antiguos, sillas rechinantes, un florero con flores de tela que había estado allí desde que ella tenía catorce años. — ¿Cómo sigue el vecino de al lado? —pregun

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD