Tommy estacionó la Suburban frente a la casa de Jean y los cuatro entraron juntos. A las damas se les había permitido volver a ponerse los vestidos, sin sujetadores. —¿Tienes algo para beber en la nevera?—, le preguntó Hank a Jean. —Ed guarda cerveza ahí—, respondió Jean. Hank resopló al oír su nombre. —Voy a traernos una cerveza a cada uno—, le dijo a Tommy. —Lleva a las chicas arriba. Subo enseguida—. Cuando Hank subió al dormitorio principal, Tommy había acercado un par de sillas con cojines y las había colocado frente a la cama king-size. Tommy estaba sentado, esperando. Hank entró y le entregó su cerveza. —Muy bien, chicas, Tommy y yo creemos que tenemos a dos de las zorras más atractivas de la ciudad. Muéstrennos lo que tienen. Shannon, mucho más cómoda con lo que se esperaba de e

