CAPÍTULO 1:QUE EMPIECE EL JUEGO
No sabía que pensar, tantas cosas en mi mente y tener que enfocarme por ahora en lo más importante. Suspiré frustrada, coloque mis manos en mi cara y me los pasé de arriba hacia abajo a la vez que me masajeaba la sien.
- j***r, tú de verdad necesitas sexo- frunzo el ceño, me pongo algo pensativa y asiento
Definitivamente eso es verdad.
¿Qué?, NO ME CRITIQUEN ¿OK?, pero hay veces que así uno vota la frustración
Sacudí la cabeza, no tengo tiempo para eso. La universidad, ver a mis padres y de paso trabajar para mantenerme. No no, ya tengo muchas cosas
Cierro los ojos.
En mi mente me diga, fuera satanás, no pienso pecar.
-Olvídalo Sara, eso no va a ocurrir, tengo muchas cosas que hacer- fue lo último que dije y me di la vuelta.
-Sabes...hoy abrirá cierto club, Frozen , y toda la universidad va a asistir ,tal vez....deberíamos ir-la miré de reojo
¿Hace cuanto no voy a un club?
-No, no no y no. Recuerdo perfectamente cuando me llevaste a un club con un nombre así de peculiar-ella soltó una risa toda inocente
La miré mal, aún recuerdo el llanto de Hillary al romperse su tacón y el mío por no tener mi móvil a la mano. Sacudo la cabeza, vaya recuerdos
Sara se paró y se colocó al lado de mi escritorio, me miró con esa carita de cachorro abandonado, mordí mi labio, ¿Si estoy solo unas horitas, nada malo pasará, no?
Niego, ni de loca voy
3 horas después
-Esa te queda bien ,ya estás lista, hay que irnos de una vez.
Asentí, no estaba segura de esto. Presiento que algo malo va a suceder.
Sara me jaló en todo momento luego de bajar del auto, saludó al par de seguridad y nos hizo pasar, raro, por lo que noté la cola está larguísima.
Le señalé la zona de tragos y ella negó divertida y dándome una mirada de "no te imaginas lo que está por pasar. Me volvió a jalar para esta vez guiarme hacia unas escaleras, donde volvió a saludar a un par de ¿guardaespaldas?.
Bueno no lo sé y tampoco es que me importe mucho.
-Que tal chicos..- escuché decir a Sara, mi vista no quita de encima la barra con todo tipo de licores, hasta puedo jurar que estoy babeando
No me critiquen, tuve una semana muy estresante.
Sentí un codazo directo a mis costillas, de inmediato me giré y la miré mal. Disimuladamente me sobé la zona afectada, ella me dio una mirada para luego señalar con sus ojos a las personas que están en frente de nosotros.
Rodé los ojos, yo solo quería un trago
-Soy Megan..- varios me echaron miradas, de las cuales ignoré. Todas eran miradas libidinosas y otras de envidia
Hice una mueca de asco, Sara me jaló y me dejó en algún asiento individual para luego ella dirigirse a un peli-rojo que debo admitir está para comérselo. Miré mi alrededor como si nunca hubiera venido a uno, traté de no mirar a los demás hombres por lo asqueada que estaba. Sus "acompañantes" no dejaban de besarlos en la nuca, la oreja y eso me daba arcadas y también por como estaban vestidas
Que yo sepa esto no es un prostíbulo, traté de quitar esos pensamientos en mi mente pero era imposible, así que no se me pudo ocurrir otra mejor idea que sacar mi móvil de mi bolso y entrar a la aplicación de My Talking Tom, no me juzguen pero esto lo vi como la mejor escapada.
-MEGAN!- salté en mi propio lugar, la música está demasiado
La miré frunciendo el ceño, la maldita me hizo perder y mi pobre gatito terminó estrellándose contra el muro. Ella me miró mal y se me acercó para querer quitarme el móvil, de un manotazo la aparté.
-ESTÚPIDA,QUE TE OCURRE!,ENCIMA QUE POR TU CULPA PERDÍ Y MI GATITO SE ESTRELLÓ!- no me importó que algunas de sus acompañantes se mofaran de mí, en cambio Sara se puso rojísima, para luego blanquear los ojos y bufar
-Te traje para que te diviertas, no para que te pongas a jugar My Talking Tom- ahora me tocó a mi bufar, si bien yo dije de un gatito estrellándose no mencioné cual es el nombre del juego, no me sorprendí y tampoco me puse roja porque sé muy bien que andar con Sara significa terminar avergonzada por cualquier opinión que diga.
- Yo vine por unos buenos tragos y hasta ahora nada- me encogí de hombros y me volví a sentar. Ahora que lo pienso ¿en que momento me paré?
- No me jodas Megan- alcé una ceja y le señalé la barra, ella pisoteó el suelo como una niña pequeña y se cruzó se brazos, la imité pero con mucho mas seriedad. Sacó a relucir su labio inferior y yo solo enduré mas la mirada. Derrotada, ella asintió y enojada fue a la barra, haciendo sonar sus tacones en el camino.
Sonreí divertida pero eso se apagó al segundo que sentí una mirada, frunciendo el ceño dirigí mi mirada hasta cierto desconocido, noté que era el único que no tenía a una tipa encima de su regazo. Alcé una ceja desafiante y lo miré detenidamente
-¿Qué?,¿Tengo algo en la cara?- vaya mal humor que cargo, para mi sorpresa solo me sonrió, pero no de esa sonrisa cálida sino una cargada de malicia y picardía.
- Ten cuidado..- me mantuve neutra a ese comentario, alcé una ceja y luego sonreí
Definitivamente es un idiota.
- No amigo, ten cuidado tú- me miró sorprendido pero al segundo la cambió. Sonreí a Sara cuando por fin vino con mi vodka
Me la tomé de golpe dejando sorprendidos a varios, le señalé a Sara la pista de baile a mis espaldas, ella asintió muy feliz por mi pequeño arrebato. Me solté el cabello ya que lo tenía amarrado, se supone que vine a divertirme, ¿no?
Me subí un poco el vestido, moviendo mis caderas me dirigí a la pista de baile. Los que resguardaban el segundo piso me miraron con lujuria, les devolví con una sonrisa pícara.
Sentí a alguien agarrarme de las caderas y pegarme más hacía su espacio, no lo boté, quería disfrutar como si no hubiera un mañana, me volteo y era un peli-n***o de ojos oscuros, muerdo mi labio
Tal vez hoy termine haciendo lo que por meses me privé, divertirme no haría daño a nadie y tampoco es que me importara mucho en estas circunstancias
La vida hay que disfrutarla, al máximo, así que después de tanto tiempo me sentí libre y sobre todo feliz, me pegué mas a ese sujeto, ni si quiera me interesó su nombre, después de todo estoy cien por ciento segura que ni lo iba a recordar mas tarde, porque no interesa, me es irrelevante
Mientras bailo, siento unos ojos detrás de mi nuca y eso solo hace que me quiera mover mas sexi, así que eso hago
Bailo como nunca, olvidándome de los secretos, las mentiras que estaban por decirse, las tragedias que iban a venir y sobre todo..
El amor.
Porque cuando entras en este juego, no hay nadie quien pueda sacarte.