Mía —Espero que este nuevo libro se convierta en un nuevo éxito en ventas como lo hizo el anterior —menciona el director de la editorial al verme firmar aquel contrato en donde cedía los derechos de explotación de mi nueva novela. —Eso espero —digo con una sonrisa. Estrecho la mano que el hombre me ofrece y antes de despedirme, lo miro con interés—. Quisiera sacarme una duda. —Claro, Mía… ¿Qué sucede? —¿Por qué la editorial se fijó en mí? —suelto aquella pregunta que tenía atorada hace días. El hombre frente a mi me mira con asombro y luego simplemente tuerce una sonrisa. —Nos llegó una buena recomendación… —dice y mi estómago se aprieta ante ello, pues era evidente que mi padre tenía relación en esto, y odiaba sentirme así—, y cuando el equipo reclutador te leyó en esa aplicació

