CAPITULO 15

1519 Words
Llegada la noche ambos hombres hicieron acto de presencia en la mansión,con sus vestimentas impecables, el pelinegro sentia como la sed de venganza crecía más en cada paso que daba hacia la gran mansión. Pronto les dieron entrada y tomarom asiento en la sala. -Deberías de relajarte un poco ,estas muy tenso - Fabian observaba como su amigo estaba bastante rígido y sus manos cerradas en un puño, mirando hacia la entrada de la espaciosa sala. -Estoy bien no te preocupes-.Respondió respirando profundamente, logrando así relajar su cuerpo, era inevitable sentir toda clase de emociones, anciaba por verle la cara a su tio Albert, no podía seguir esperando,quería saber cuál sería su reacción cuando lo viera,de eso dependería su siguiente paso. -¡Todo estará bien, ya no eres un chiquillo ! No estas solo viejo -Fabian trató de tranquilizarlo. -¡Esta tardando demasiado!¿ quien demonios se cree?,Necesito tomar aire,ahora vuelvo.-Se levantó y caminó hacia la salida de la mansión -Carlos espera,¿A dónde vas?-Exclamó sin tener respuesta. Cuando Carlos pasó por las escaleras el sonido de unos tacones lo hicieron mirar hacia arriba, Paula bajaba las escaleras, levantó su vista encontrándose con la de Carlos,se detuvo por un momento,perdida en color e intensidad de su mirada. Carlos la miró de pies a cabeza,se miraba preciosa,con ese vestido color rojo, arriba de las rodillas, espalda descubierta y un una ligera cadena que adornaba la misma, sin darse cuenta le sonrió. Paula por su parte se recompuso y siguió bajando hasta llegar a donde estaba él. -¡Buenas noches,siento mucho haberte hecho esperar!- Habló bajando el último escalón . -No te preocupes ,valió la pena esperar. -Respondió sin apartar la mirada de ella, quien de igual forma hacía lo mismo. Carlos no sabía describir lo que estaba sintiendo.Pero fuera lo que fuera lo tenía que reprimir,podría arruinar sus planes, eso no estaba en sus planes, pues se suponía que solo se divertiria con ella y nada más. Pero aquien quería engañar si con esa sonrisa genuina lo tenía babeando,mirarla de cerca, detallando cada parte de su precioso rostro, sintiendo el calor que emanaba de su piel y ésta misma descubierta, le hacía preguntarse que si era tan suave como se veía, por un momento se vio tentado a acariciarla. Paula sonrió y recordó las palabras que Carlos habia dicho ayer, sentia mariposas reboloteando en su estómago, éste hombre la descolocaba por completo, le erizaba la piel con tan solo estar cerca de él. -¡Pero mira nada más, aquién tenemos aquí!-.La voz de Albert los alertó,ambos voltearon en dirección a las escaleras,viendolo bajar con seguridad y una sonrisa en el rostro lejos de ser amigable -. ¡Quién iba pensar que mi principal competencia en el mercado empressarial estaría en mi casa!- Detuvo su andar unos cuantos eacalones -.Cuando mi querida esposa me lo dijo no lo creía.Tenía que verlo con mis propios ojos y mírate,ahora mi querido sobrino ya es uno de los más importantes empresario en el mundo,¡claro!siempre un paso atrás de mi. Carlos se mostró infalible,tuvo que controlar el odio enorme que sentía por el hombre frente a él.Sintió una profunda tristeza en su corazón pues al mirarlo le recordaba mucho a su padre,con la diferencia que su padre no tenia esa mirada perversa. ¡Su querido padre! Cuánta falta le a hecho,la tristeza le embargaba en saber que se quitó la vida sin pensar siquiera en él, en que lo necesitaba más que nada en el mundo. -Más claro no podías ser,aunque no pierdo la esperanza en ocupar el lugar número uno,las cosas siempre cambian su curso, quizas deberias de prepararte y asi no te tome por sorpresa -. Soltó fríamente,mirándose ambos cara a cara,la atmósfera cambió radicalmente,Paula notó cierta rivalidad entre ellos, sin darse cuenta quedó justo en medio de ambos,sintiéndose por primera vez tan pequeñita y no justamente por la estatura,si no por el aura que ambos soltaban de su ser. - Me gusta tu seguridad, en eso te pareces a tu padre, mi querido hermano, que Dios lo tenga en la gloria . Carlos se mordió la lengua ante la rabia que le daba escuchar tanta falsedad he hipocresía en una persona, estuvo a punto de perder la razón ,cuando sintió como tocaban su hombro, miró de reojo a Fabian quién le dio un ligero apretón para calmar su tensión. -¡Te presento a Fabian, mi mano derecha !. -Un placer conocerlo, señor Albert. -El placer es mío-.Respondió llevando su atención hacia Paula.-¡Veo que ya conociste a mi esposa !-Extendió su mano para que ella la tomara,Paula obedeció,la atrajo hacia el y le rodeo la cintura con su brazo. -Si ya lo hice- Sintió incomodidad mirando como Albert la sujetaba, Paula se a aclaró la garganta he intentó sonreír- .Pasemos al comedor porfavor. Ya en el comedor para cortar la tensión intentaron platicar sobre los productos que distribuían y cosas relacionadas con sus empresas y negocios relacionados. -Es una lástima que tu padre no confió en ti para dejarte su empresa, dinero y de más ,¡mira que dejarte en la calle! Fue muy cobarde de su parte ¿no crees mi amor ?- Habló Albert mirando a Paula. -No se de que me hablas Albert-Respondió desconcertada -, se más especifico-. Carlos apretó el tenedor que sujetaba en su mano con fuerza, Albert quizo responder pero fue interrumpido por Carlos. -Si ,sobre todo el que te haya dejado todo a ti, tu que le vendiste tus acciones para seguir con tu vida de vicios y de irresponsabilidades,eso sí que fue sorprendente.-Llevó la copa de vino a su boca,miró como la sonrisa de Albert se borraba ,por unos instantes el silencio reinó en el lugar. -¿Se les ofrece algo más?-Apareció Nicol preguntando. -Sii,que te largues -Gritó Albert golpeando la mesa,sin dejar de mirar a Carlos,ambos se lanzaban un mirada asesina. -¡Lo siento!-Se disculpo Nicol y salió deprisa , Paula se asustó ante el arrebato de Albert ,Fabian por su parte sólo observaba. -¡Tú! - lo señalo - y yo tenemos que hablar en mi despacho ahora-. Se levantó de su asiento aventando la servilleta que tenía en las piernas,Carlos se levantó sin prisa alguna con una pequeña sonrisa en los labios y fue detrás de él. -Carlos -Fabian rapidamente se acercó a él -Debes controlarte,no lo heches a perder hermano,-le dijo en voz baja, Carlos solo asistió y siguió su camino. Paula estaba asustada y desconcertada tratando de entender lo que estaba pasando,no entendía nada y menos el comportamiento de Albert y mucho menos el de Carlos. -¡Paula !- Habló Fabian sacándola de sus pensamientos- ¿me podrías decir donde queda el baño porfavor ?. -¿Me podrías explicar que esta pasando? -No se a que te refieres- Respondió Fabian -Por Dios ,acaso estas ciego¿ y no te diste cuenta de lo que acaba de pasar ? -Paula créeme que estoy igual que tu ,pensé que tu lo sabías y yo solo me estoy limitando a no hacer preguntas. -Pues no lo se ,supuse que se llevaban bien -El único que te lo puede aclarar es tu esposo,¿ porque no le preguntas cuando vuelva ? ,¿ahora me puedes decir donde esta el baño ? en verdad me urge llegar. -¡Oh! si claro. -Comenzó a sonar una campanilla que se encontraba en la mesa,enseguida apareció Nicol. -Porfavor Nicol enséñale al caballero donde se encuentra el baño. -Si señora-señalando a Fabian añadió-Por aquí porfavor-El rubio fue detrás de ella, en el pasillo Fabian no desaprovechó la oportunidad de hablarle ,así que apresuró el paso. -¿Nicol verdad?-Preguntó -Si -Dijo ella si mirarlo. -¿A que hora sales de trabajar? Ella se detuvo y volteó a verlo -Vivo aquí,¿Porqué pregunta? -Amm ....bueno porque,no se me preguntaba si querías alguno de estos días salir a tomar un café. -¿Café? -O bueno talvez ir al cine o por... no se que te guste hacer-Sonrio coqueto. -¿Es una especie de cita?¿Que le hace pensar que aceptaré salir con un desconocido?-Pregunto con el ceño fruncido - Bueno tienes razón me disculpo por eso -extendió su mano hacia ella y añadió-Mi nombre es Fabian Contreras,tengo veinticinco años y vivo en Colonia ,trabajo en la empresa Johnson. La chica sonrió tímidamente, observó la mano extendida y la tomó sonrojada. Al tomarse de las manos una grata sensación les recorrió el cuerpo, ambos se miraron directamente a los ojos, aunque Nicol elevó su rostro mucho pues el era demasiada alto y ella demasiado pequeña. -¿Y tu?-Preguntó sonriendo sin soltar su mano. -Soy Nicol Rodriguez,tengo dieciocho años y trabajo aquí de sirvienta. -Es un placer conocerte Nicol Rodriguez, eres muy hermosa -. Llevó la mano a sus labios y la beso sin dejar de mírala,Nicol tragó saliva y se sonrojó a un más. -¿Aceptaría una cita conmigo señorita? -¿Porque querría alguien como tú tener una cita conmigo ?- Respondió sin dejar de verlo.
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