Secó su cuerpo y se quedó un rato más en el baño no deseaba salir,no quería volverse a encontrar con Albert,no quería verlo .
Después de varios minutos más,decidió salir, con una toalla alrededor de su cuerpo y otra en su cabello,abrió la puerta con mucho cuidado y asomó primero la cabeza para ver si él se encontraba ahí,para su alivio no lo estaba,respiró profundamente.
Corrió hacia la puerta de la entrada a la recámara y puso seguro,se cambió rápidamente se puso su pijama ,unos pantalones de algodón y una camiseta,sencilla en color rosa .
Buscó entre unas grandes cajoneras de madera finas y bien barnizadas, unas sábanas limpias para cambiar la cama, no quería acostarse así después de aver tenido sexo con él.No quería sentir su perfume en las sábanas, en el cuarto,así que abrió la ventana que daba hacia el balcón ,para que entrará el aire fresco.
Como pudo cambio las sábanas,ya que no tenia ni idea de como se ponían,culpa de cuando eres una mujer con dinero que no y que siempre estas rodeada por personas que hacen todo por ti .Sabia que ahi no era la excepción, pero no daría de que habalr a las servidumbre .Intentó varias veces colocarlas ,en ese momento lo lamentó, por un momento se imaginó viviendo sola,¿como demonios iba a preparar su comida? Se las arreglaría, prefería mil veces eso a estar con Albert, ya lo había decidido, buscaría el momento y se marcharía lo suficientemente lejos para que ni Albert, ni sus padres la encontraran.
Mañana empezaba su vida de casada,tenía un papel que cumplir,trataría de mantenerse ocupada todo el tiempo y asi no tener que verse con su esposo, aunque su preocupación no era precisamente el día si no la noche.De pronto alguien intentó abrir la puerta, inmediatamente se acostó en la cama, apagó la lámpara y se tapó de pies a cabeza,mientras los golpes en la puerta no paraban.Su corazón latía al mismo ritmo que los golpes de la puerta,tenía miedo, no quería tener que volver acostarse con él,por lo menos por hoy no,ya que tampoco era estúpida como para pensar que ya no sucedería,pero por lo menos hoy ya había tenido suficiente.
-¡Porfavor Dios! haz que se vaya ,haz que se vaya -,rogó a los cielos, los golpes sesaron y con ellos el sueño la fue invadiendo hasta quedarse completamente dormida.
A la mañana siguiente,se despertó,por un momento pensó que todo había sido una pesadilla, pero cuando enfocó su vista a la habitación se dió cuenta de au error ,sintió un mal sabor de boca.
Giró su cuerpo a la derecha, abrió los ojos de golpe cuando miró a Albert tan tranquilamente durmiendo aún lado de ella.
Se levantó de inmediato y salió de la recámara,no le importaba como se miraba ,solo no quería estar ahí cuando el despertara.
Empezó recorrer la mansión,cuartos y más cuartos,baños ,sala de cine ,piscina , biblioteca ,todo finamente decorado,cuadros de arte,y demás cosas que a ella no le interesaban,sí,nada de Albert le interesaba en absoluto.
-¡Señora Spear! ¡Buenos días,!¿que se le ofrece,necesita algo,quiere que le sirva el desayuno?-.Preguntó una joven de aproximadamente dieciocho años,de tez blanca,cabello rubio y de baja estatura,era angelical.
-¿Tu eres?-.Preguntó Paula con el semblante serio,mirándola de pies a cabeza,notando su uniforme de sirvienta.
-¿Como te llamas?¿ Cuál es tu función?
-¡Oh señora disculpa!-,respondió apenada-, soy Nicol,trabajo aquí, yo me encaragaré de servirle en todo lo que se le ofrezca-, La chica sonrió dulcemente y desvió su mirada a el golpe en su rostro ,abriendo los ojos con sorpresa- ¿Dios mio santo pero que le paso ?¿Quiere que le traiga el botiquín de primeros auxilios? ¿O mejor llamo a él medico?
De inmediato Paula se dió cuenta a que se refería,era a la bofetada que le había dado Albert anoche y de las prisas por salir del cuarto,ni siquiera se vió en el espejo,llevo su mano a la mejilla e intento decir algo pero fue interrumpida por Albert.
-¡Yo ...
-¡Mi esposa esta bien,solo se golpeó con la puerta, ayer estaba tan contenta que tomó de más,nada fuera del otro mundo ,ahora largo y déjame a solas con mi mujer,!- Espetó mordaz , Nicol salió a toda prisa disculpándose por su intromisión, dejando en total silencio a los recién casados. Paula se puso rígida cuando notó,que Albert se acercaba con una sonrisa burlona.
Se acercó a ella mientras se terminaba por colocar su saco.
-¡Mírame! - La pelinegra levantó la cara.
-No se ve mal,pudo haber quedado peor,solo esta un poco morado justo aquí.
Señaló con su dedo la zona afectada y hundió su dedo en ella ,haciendo que Paula se hiciera para atrás y fruciera el ceño pues le había dolido.
-!Buenos días,mi amor,vendré a la hora de la comida,desayuna sin mi! -Pasó por su lado, para bajar las escaleras-Conoce la casa y a los empleados, te veo en la noche ,me esperas despierta- Habló sin verla ,con tono de diversión, hasta desaparecer.
-¡Maldito !- Susurró Paula pasando sus manos en su rostro -¡Auch! -Se quejó pues se había lastimado.
Sus pies comenzaron a moverse por sí solos buscando el despacho de Albert, no sabía que exactamente buscaba, pero tenía que encontrar algo ,con lo que ella pudiera chantajearlo y así quitárselo de encima.
Abrió varias puertas, hasta encontrarlo, entró encontrando desagradable la decoración, o talvez la decoración no era tan mala, si no que para ella todo lo que tuviera que ver con Albert era desagradable.
Recorrió todo, revisó algunos cajones, sin tener éxito, se sentó en la enorme silla.
Abrió su computadora e intentó ingresar pero le fue imposible.
-¿Que haces Paula en verdad crees ,que será sencillo encontrar algo para chantajear a Albert? - Habló en voz alta ,de pronto algo le llamó su atención y un frasco de vidrio, lo tomó y abrió encontrándose unas pastillas azules.Lo sostuvo en sua delicados dedos y lo observó, después abrió sus ojos sorprendida.
-¿Será lo que estoy pensando?, ¿Si es así, me podría servir de algo ?
Paula salió del despacho llevándose las pastillas con ella, encontraría el momento adecuado para hacer el intento de utilizarlo a su favor.¿A qué grado le afectaría a un hombre como Albert que se hiciera público su pobremita ? ,eso lo tenía que averiguar.
Paula regresó a su cuarto, se duchó y cambió,colocándose unos vaqueros ajustados y una camiseta negra sencilla y tenis del mismo color,colocó maquillaje en la zona del golpe y bajo a la cocina,dentro se encontraba Nicol y su madre, como demás trabajadores desayunando, en cuanto la vieron entrar se pusieron de pie.
-¡Buenos días señora Spear!-, Todos dijeron al mismo tiempo.
-Yo soy Julie la cocinera y ella es mi hija Nicol ,ella se encargará de lo que usted necesite a si que no dude en pedirlo ,el es el jardinero y ellas tres se encargan de la limpieza de la casa y algunas otras cosas más.- Dijo señalando a otras jóvenes, que se veían mayores que Nicol.Uno por uno se fue presentando ante Paula.
-¿No hay mayordomo?
-No el señor Albert deja que yo me encargue de cerrar todas las puertas y si falta algo o se necesita algo , yo me hago cargo ,espero y no le incomode.
-De ninguna manera Julie ,pienso que es demasiada carga para ti , así que porfavor encárgate de llamar a alguna agencia para que se entreviste a alguna persona que te ga deseos de trabajar y sobre todo honesto y responsable para el cargo de mayordomo o ama de llaves.Te repito por mi no hay ningún problema en que tu sigas haciéndolo todo ,pero no se me hace justo.
¿Cuanto tiempo llevas trabajando aquí?
-Diez años señora Spear.
-Es demasiado, o si gustas puedes ser tu la ama de llaves y buscar alguna cocinera .
Me parece lo justo ¿no crees?
-Bueno pues yo ...no lo sé señora Spear.
-¡Piensalo eso ya es decisión tuya !
-Muchas gracias por la confianza
Paula sonrió y añadió-Pueden seguir degustando sus alimentos.
-En un momento le lleva su desayuno al comedor señora Spear- Habló Nicol preparando la bandeja.
-No es necesario, no tengo hambre -Todos se quedaron en silencio observando como se marchaba de la cocina antes de llegar a la puerta se giró y habló nuevamente- Otra cosa, solo llámenme señora Paula, no por mi apellido, porfavor.
-Será como usted ordene señora Sp..Paula -Terminó diciendo Nicol .
Después que ella se marchó un silencio invadió la cocina todos parecian no querer moverse por temor a recibí una clase de regaño.
-Ella es muy hermosa y joven-Sofia una de las chicas del servicio empezó diciendo.
-Si ,pero muy arrogante-Una más se unió
-¿Porque dices eso si apenas la conoces ?-Respondió con molestia Nicol
-Es lo que dicen de ella en los canales de televisión y revistas, no hablan precisamente bien de ella.
-¡Cállate Sandra ! -, la reprendió Julie -,no todo lo que se ve y se oye en la televisión es verdad, a mi me pareció bastante agradable
elegante y educada ,cosa que a ti te hace falta.
-Pues a mi no y ya -Se encogió de hombros, ganándose miradas de desaprobación por todos los demás.