CAPITULO 6

1536 Words
Albert se acercó poco a poco hasta que dar muy cerca de Paula, ella abrió los ojos cristalizados pero no se permitió llorar, nomlo haría y menos delante de él. Albert tenía la intención de besarla, sin embargo fue rechazado por Paula quién había hecho su rostro aún lado.Ese acto lo enfureció, nadie lo rechazaba, no era la primer mujer a la que le doblaba la edad y con la que se acostaba ,para él su dinero era más que suficiente para que ellas olvidaran su dignidad. Pero Paula era diferente, por más que intentó durante las semanas anteriores con joyas ,ropa e incluso autos de último modelo ,ella siempre terminaba por rechazarlo cuando estaban a solas y eso lo tenía ya arto. La tomó por la barbilla con fuerza,enterrando parte sus dedos en sus mejillas, obligandola a mirarlo. -¡No vuelvas hacer eso !-Le dijo mirándola a los ojos, mostrando su frustración hacia ella - Siempre haces lo mismo, terminas dándome una patada en las pelotas cuando estamos a solas y ya no lo voy a tolerar ,¿entiendes?- Con la mandíbula apretada soltó con calma cada una de sus palabras, sin quitarle lo afiladas que sonaban . -¡Dijiste que ante la gente debería guardar las apariencias,que debería de ser cariñosa, atenta, incluso mostrarme hasta enomorada ! - Soltó un quejido cuando Albert apretó más su agarre, Paula llevó su a el brazo de el ,para intentar soltarse pero no tuvo éxito, así que añadió- ¡como podrás darte cuenta aqui no hay nadie! -Espetó con rabia. -¡Aahh! ¡Me estas lastimando Albert, suéltame ¡- Forcejeó pero el resultado fue igual que la primera vez. -¡Escúchame bien infeliz,no te quieras pasar de lista conmigo!¡NO ME PROVOQUES!.-Dijo furioso Albert-, recuerda para que te casaste ,serás mi puta, estarás conmigo siempre que se me venga la gana y ¿Sabes que ?-Sonrió- No me importa que me rechaces, lo quieras o no, por las buenas o por las malas ,estarás para satisfacerme en todo los sentidos y si te rehusas ya sabes las consecuencias. -¿En todos los sentidos ? No lo creo ,podrás tenerme a la fuerza, podrás tener mi cuerpo, pero jamás mi voluntad, jamás mi corazón ,jamás oyeme bien Albert Johnson jamás tendrás de mi una pizca de afecto hacia ti - Albert la soltó mirándola colérico su rostro se tornó rojo de la rabia. - ¿Que esperabas ?-Prosiguió Paula,masajeando su barbilla y mejillas - ¿recibir caricias y besos de mi parte hoy ?-soltó con burla - Pues no,suficiente he tenido con estarte aguantando desde que nos comprometimos,de aguantar que me toques y beses frente a los demás y hoy menos que nunca quisiera ser tocada por ti y si como dices que seré tu puta quiero que sepas que esta puta ,cada vez que la hagas tuya no sentirá por ti más que un inmenso ODIO, ASCO Y REPULSIÓN. -¡Maldita!-Gritó dándole una fuerte bofetada,que hizo a Paula caer duramente hacia la cama.Seguido del golpe un quejido Paula soltó un quejido,llevando su mano temblorosa a su mejilla,sintiendo el escozor en ella y un sabor metálico en su boca, un par de lágrimas rodaron por sus mejillas Nadie en la vida le había pegado,ni siquiera sus padres,como este despreciable hombre, aquién odiaba con todo su ser,, limpió su labio con el pulgar ,quitando la sangre de él. Le había dolido horrores esa bofetada,pero más le habían dolido las palabras a Albert. Por lo menos eso la consolaba, había dejado claro sus sentimientos hacia el. Albert se quitó el sacó y lo aventó al piso,quitó su cinturón y repitió la acción, en ningún momento a partó los ojos de Paula, que aún no se recuperaba de la bofetada,cuando escuchó el sonido del la ropa caer apretó sus dientes con fuerza, pudo escucharlos crujir, su respiración comenzó a agitarse, no quería, no quería acostarse con él. Albert estaba de acuerdo que era bastante mayor para ella.Un poco desalineado por no decir otra cosa,sus mejores años fueron cuando estaba joven,fue muy apuesto pero eso pasó a historia,gracias a su vida descontrolada y excesiva. Pero no había nada que el dinero no arreglara y el tenía de sobra,si tan solo se mostrará un poco dócil las cosas fueran muy diferentes para ella, pero decidió declararle la guerra ,porque para él ,eso le demostró con cada una de las palabras que habian salido de su boca. Por hoy y sólo por hoy se conformaría con hacerla suya, no se quedaría con las ganas,después se encargaría de Paula se tragara cada una de sus palabras, porque todas persona tenía un precio y no le quedaba duda que Paula lo tenía y el pagaría o haría hasta lo imposible por una caricia de ella. Rápidamente el subió sobre ella,poniendo sus rodillas una en cada lado de sus piernas, la tomó del cabello por la parte de atrás con fuerza ,ella se quejó,pero no intentó soltarse. -¡Espero y te haya quedado claro que a Albert Johnson,no se le habla de ésa manera,si no quieres que esta linda carita que tienes,-Dijo limpiándole las lágrimas con delicadeza -.Quede con marcas o peor aun,desfigurada,piensa dos veces antes de soltar esa lengua afilada, acuérdate que hay un dicho " El pez por la boca muere " mejor limítate solo hacer lo que te diga y aseguir actuando ante los demás como hasta ahora,créeme que es lo conveniente para ti, si no lo haces entonces conocerás porque me dicen despiadado. Terminó diciendo y después la besó rudamente,pero Paula no le correspondió,besó su cuello con desesperación y le quitó la bata, para dejarla desnuda,ella solo se acostó y cerró los ojos,aprentandolos con fuerza, apartando su rostro,intentando pensar en otra cosa que no fuera el momento tan horrible y vergonzoso que estaba pasando. Albert bajó hasta sus pechos y empezó a besarlos,embriagandose con el aroma de ellos y de toda la piel de la pelinegra.Lo volvía loco de eso no tenía duda. Asi que bajó su cierre y sacó su m*****o y le dió dirección con su mano en la entrada de ella,con un poco de dificultad entró,Albert soltó un suspiro. Las manos en puños de Paula apretaban las sábanas con tanta fuerza que se le miraban los nudillos blancos.En ningún momento se movió,ella era como un maniquí sin vida, en ningún momento abrió los ojos y articuló palabra alguna, aunque cada tenía una infinidad de maldiciones en la punta de la lengua. Albert comenzó a moverse dentro de ella,su respiración chocaba en el cuello de Paula. -¡Te sientes mejor de lo que imaginé! Vas a ser mi perdición.!-Exclamó entre jadeos,Paula rezaba para que acabara su tortura rápido, porque no iba aguantar mucho tiempo sintiéndolo,mordía sus labios para no gritarle que se saliera de encima,que le daba un terrible asco sentirlo sobre ella. Luego se acordaba de su padre y lo devastador que sería para el quedarse sin la empresa que tanto le costó sacar adelante,su madre hechandole la culpa de por vida cuando quedaran en la calle. Ella no quería quedarse con la culpa, de no haber hecho algo para ayudar, a sus padres y tampoco quería quedarse en la calle. Mientras tanto los gemidos se escuchaban por parte de Albert quien estaba perdido de placer en el cuerpo de Paula. No tardó mucho tiempo en acabar,ya que en verdad la deseaba demasiado y el solo sentirla,era realmente delicioso que lo llevó al clímax de inmediato, para suerte de Paula.Terminó derrumbándose a un lado con la respiración entrecortada,Paula cubrió su desnudez con su bata, sin moverse del todo de su lugar y aún sin abrir sus ojos. -¡Si tan solo me quisieras tendrías todo de mi,absolutamente todo,solo piénsalo, no es tan malo como parece,nadie se atrevería a meterse contigo,te daría poder,te hiciera dueña de mis empresas,de mis mansiones,carros,todo lo que tu me pidieras te daría,a cambio de tu amor,tu cuerpo, pero no asi,.. que te entregues porque quieres y deseas.!- Albert esperó respuesta , cuando no la obtuvo prosiguió - ¡Yo no sería malo contigo, solo piénsalo Paula ,podemos ser una pareja poderosa, piénsalo! Se levantó de la cama, recogió su saco y cinturón y se marchó,cuando Paula escuchó la puerta cerrarse,abrió los ojos lentamente, llenos de lágrimas. Rápidamente corrió al baño y cerró la puerta con seguro,prendió la regadera y comenzó a lavar su cuerpo,a tallarlo para borrar las caricias que el maldecido de Albert le había dado, tratando de calmar el remolino de sentimientos que taladraban su corazón, permitiéndose llorar y sacar toda la frustración que sentía, su infierno apenas comenzaba y ella sentía que ya no podía. Imaginarse atada a Albert de por vida ,la hacían sentirse miserable por completo. Cerró la ducha y se miró a el espejo,se miraba fatal ,se quedó en silencio unos segundos ,para después decir. -¡No Paula ! no puedes recignarte a estar con Albert ,tienes que hacer algo ,tienes que huir ,tienes que escapar ,basta de pensar por los demás, ellos no están en tu situación, no puedes permitir más humillación, necesitas salir de aquí, lo necesitas .-Murmuró mientras sus lágrimas escurrian como cascadas .
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