CAPITULO 3

1504 Words
Paula bajaba las escaleras con la elegancia y sensulidad que la caracteriza, hoy sería el dia en que conocería a Albert Johnson y nada le causaba tanto desagrado solo con pensar en lo que estaba a punto de hacer, abajo su madre la esperaba inspecionandola de pies a cabeza. -¡Pudiste haberte puesto algo mejor mírate pareces una monja con ese vestido gris sin chiste!- Paula miró su atuendo, vestido largo mangas cortas sencillo y discreto,no le miraba lo malo. -¡No le veo el problema!, queria estar cómoda, no creo que al vejete le importe- Soltó con desdén. -Paula por tu bien y por el de nosotros más te vale que cambies ese actitud infantil y que te dirijas a tu futuro marido con respeto. -¿Infantil?- Indignada repitió la pelinegra-¿Como quieres que este según tu?,es un matrimonio forzado,con un hombre que no amo y que me dobla en edad ,¿ te parece poco ? Gelen estaba por responder pero los sonidos de unos pasos en el fino mármol la alertaron, Albert y Eliot entraban a la mansión, en cuanto sus ojos se posaron en la hermosa pelinegra, no dudó en sonreír victorioso,no se había equivocado era hermosa mucho más en persona que en las revistas y televisión. -¡Buenas noches ! -, con pasos seguros se dirigió a Paula -¿Como esta mi hermosa futura esposa? Paula lo miró severa, tragó saliva y observó a su padre y a su madre para después volver su mirada a él y responderle secamente -¡Bien! -Me alegra que estés bien, veo que estas un poco tímida, no te preocupes, suelo tener ese efecto en las mujeres. Paula no dijo nada más, solo lo miró con enojo, el hambiente se volvió tenso, Gelen no dudó en acercarse a ellos ,para calmar la tensión. -¡Bienvenido Albert ! estamos encantados de tenerte aquí. -Pero mira nada más, Eliot no me habías dicho que tenias una esposa tan hermosa -¡Favor que me haces Albert !, no exageres tengo mis años ya encima. -Es la verdad, eres muy hermosa ....... -Gelen -Respondió rápido -Bien Gélen, fui muy grosero al no saludar a mi futura suegra, pero me haz de comprender, tanta belleza que irradia tu hija me dejó hipnotizado. -¡Si es muy hermosa! , te pido que la comprendas, todo esto para ella es nuevo, pronto se acostumbrará. Albert sonrió maliciosamente clavando su mirada en Paula- ¡Eso espero Gélen, o de lo contrario usaré mis métodos!- La sonrisa de Albert desapareció,tornándose serio, un escalofrío recorrió el cuerpo de Paula ante las palabras mencionadas. Así es como la vida de alguien puede cambiar de la noche a la mañana,un día estas en la calle otro día eres rico,un día estas disfrutando de tu vida otro día estas muriéndote en la cama de un hospital, un día sueñas con casarte con el amor de tu vida y tener una gran familia y otro día te encuentras vestida de novia al lado de un hombre que te dobla en edad,uniendo tu vida a él y tener que fingir ante los demás que eres la mujer más feliz por casarte con un hombre tan poderoso como lo era Albert Eso mismo le estaba pasando a Paula,se sentía tan vacía,tan desolada,tan frustrada pero ya no había marcha atrás,se repetía en la cabeza las palabras de su madre,(en la vida hay que hacer sacrificios,con amor no se puede comprar carros,ropa de marca,comer en los mejores restaurantes y tener los lujos que ella quisiera, a lo que estaba acostumbrada,con amor no iba poder recuperar la empresa de su padre y así evitar quedarse en la calle. Asi que se armo de valor y se puso la careta de mujer fría y sin sentimientos,que siempre acostumbraba,no le importaba que dijeran de ella que era una mujer vanidosa, arrogante y engreida. No quería que la gente supiera sus debilidades,porque en el mundo en que ella se manejaba no era una opción ser débil, porque siempre hay alguien que estaría encantada de verla perder y derrotada. Aunque sea todo lo contrario, aunque en casa se quebrara siempre que leía las cosas que se publicaban en las revistas de ella. ¡Hermosa ! ¡Arrogante! ¡Interesada ! ¡Sin sentimientos ! ¡Vanidosa ! ¡Sin humildad ! Eso y muchas cosas más, un paso en falso y se tenía que atener a las consecuencias, eso le había dejado en claro el mismo Albert,al ver que ella se rehusaba a ser tocada y besada por él, a duras penas y entablaba una conversación con el limitandose a contestar con un sí y un no. Ante la sociedad debía ser cariñosa,atenta, la esposa perfecta. Infinidad de fotógrafos querían obtener la foto perfecta de la boda, infinidad de fotografos querían el beso perfecto para ser capturado por sus cámaras, sin saber lo destrozada que se encontraba Paula en ese momento,para ella había firmado su sentencia de muerte. Después de haberse casado pasaron al gran salón a ser la celebración,el salón estaba perfectamente decorado,era una boda al estilo Luxury Wedding,que son bodas super exclusivas,donde se muestra lujo,sofisticacion y elegancia. Ella luzcía un hermoso vestido de novia de la diseñadora VERA WANG. Pero no el color tradicional,no señor,ella no usaría blanco para casarse con Albert.Reservaría el color blanco para casarse con él amor de su vida,no perdía las esperanzas y si no llegaba a pasar tampoco le importaba,ya nada le importaba , su vida estaba arruinada. Su hermoso vestido color Rosa era largo, la parte de atrás terminaba en una cola larga,corte recto, sin mangas, con pequeños tirantes.Le quedaba de maravilla. ELEGANCIA Y SENSUALIDAD ESA ERA LA DESCRIPCIÓN CORRECTA. Así lo describían las revistas más exclusivas. Cuando le preguntaron del porqué el color Rosa,quería decirles la verdad,pero solo sonrió y dijo que para ella el rosa la representaba,el rosa es sensual,el rosa seduce,el rosa es seguridad. Todos estuvieron de acuerdo con su respuesta y ella en el fondo agradeció aver leído eso en unos de sus libros que solía leer.Si no si hubiese estado en aprietos. Fotografías por donde quiera,que mostraban a la feliz pareja,compartiendo con amigos,familiares y conocidos.El rostro de Paula le dolía de tanto reír forzadamente,mientras que Albert no dudaba en aprovecharse de la situación para abrazarla y besarla, aunque los besos solo se reducían a unos cuantos picos,para ella le era repugnante, jamás dió acceso a algo más. Horas más tardes llegó el momento en que por lo menos Albert estaba esperando con muchas ansias,su noche de bodas,noche que Paula no quería pasar y que la llenaba de terror, no era virgen y agradecía a los cielos esa noche de copas en que decidió entregarse a un desconocido que jamás volvió a ver, no la pasó tan mal pero tampoco tan bien. Así que al llegar a la mansión,Paula subió a su recámara,la que compartiría con su esposo,a cambiarse de ropa,dirigida por una de las sirvientas a su servicio. Albert se dirigió a su despacho, seguido por su guardaespaldas fiel como un perro, este le proporcionó un frasco de pastillas,para la disfusion erectil. "Sí el poderosisimo Albert Johnson sufría de disfusion erectil" A causa de su hipertensión arterial,y el consumo excesivo de alcohol y cigarrillos. Y aunque sabía perfectamente que no podia tomar viagras hoy tenía que hacer la excepción.Tenía a una dama por complacer, tenía que sentirla,tenía que hacerla suya . A eso se refería Gélen cuando dijo que no creía que aguantara tanto por la clase de vida que llevaba. Y es que para nadie era desconocido que Albert llevaba una vida de excesos. Desde muy joven no era nada más que derroches y excesos.Despues de la muerte de su hermano gemelo,Albert se hizo de una inmensa fortuna.Nadie entendía como fué que lo hizo,si el que tenia dinero era Carlos Johnson su hermano, pero de la noche a la mañana pasó a ser inmensamente millonario. Así sin más demora se tomó la viagra y esperó pacientemente a que empezará a funcionar. Mientras tanto en la habitación se encontraba Paula con sentimientos encontrados,rabia,tristeza,coraje,miedo y asco,pero tenía que ser fuerte, ella lo era. Solo era esta noche, después vería la manera para poder llegar a un acuerdo con el, no sabía como lo lograría pero lo haría. Entonces la puerta se habrió,mostrando a Albert sediento de caricias, con su mirada lasciva, relamiendose los labios,mirándola de pies a cabeza. Ella no se molestó en verse con ropa sexy para él,simplemente se puso la bata más larga que tenía,nada provocativa.Pero a él poco le importaba,ella se miraba exquisita frente a sus ojos. Paula sintió pánico, instintivamente se cruzó de brazos cubriéndose, pues se sentía desnuda ante la mirada de lujuria que Albert le daba, sus labios temblaron de terror y cerró sus ojos con fuerza deseando que solo fuera una pesadilla y que cuando abriera los ojos estaría en su casa en su cama y no ahí con ese monstruo, que profanaria su cuerpo sin contemplación.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD