Carlos llegó a su departamento con la cabeza hecha un lío y es que aunque quisiera negarlo, se sentía feliz, sí, feliz de saber que mañana se vería nuevamente con ella. Parecía un chiquillo nervioso con su primera novia . Novia Esa palabra lo hizo sonreír, ahora que lo pensaba jamás ha tenido una, siempre eran amigas, conocidas de una noche, de un día, universidad, bar, restaurante, en el trabajo o sencillamente en la calle a él no le importaba, no preguntaba sus nombres o dirección, no le interesaba tratarlas más allá, solo terminar metido entre sus piernas. Con Natasha había sido diferente, ya que con ella convivió por muchos años hasta que cruzaron la línea y es que como no hacerlo si siempre se le insinuaba de una manera muy descarada, resistió por mucho tiempo, hasta que se dijo él

