34. Miradas curiosas.

1504 Words

Al principio, me resulta extraño pretender que nada ha cambiado, porque en mi interior, lo que siento por Magnus crece más fuerte. Pero cuando me llama a su oficina para "discutir el informe de la semana", y me recibe con una mirada cómplice y una sonrisa apenas visible, sé que sigue siendo nuestro secreto. A veces, en las reuniones, siento su mirada fija en mí desde el otro extremo de la mesa. Se inclina hacia un lado, con una expresión que solo yo podría interpretar: es la misma mirada que tenía en la cabaña, cuando éramos simplemente él y yo, sin pretensiones ni deberes. —¿Daniela? —pregunta, arrancándome de mis pensamientos cuando me ha pillado distraída más de una vez en plena reunión—. ¿Todo bien? —S-sí, señor Mcnamara, disculpe, estaba… pensando en el informe —respondo, sonrojánd

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD