Dalia ha estado fuera por mucho tiempo, hace más de una hora que llegué a la casa y ella aún no vuelve, mi madre prometió que la traería temprano, no es bueno que esa niña no duerma lo suficiente. Estoy levantándome del sillón de la sala en el que estaba cómodamente leyendo una revista empresarial para tomar el teléfono cuando ella llega. - Hola, Jorge ¿Cómo estás? - Ni siquiera entiendo cómo puede llegar tan campante cuando son las 21 hrs. Y ella debería estar aquí desde las 20. Diablos, debo hablar con mi madre. Se acerca a mi y besa mi mejilla. - ¿No es un poco tarde? - Le digo en respuesta a su beso. Ha pasado más de un año desde que ella comenzó a vivir conmigo. En dos semanas más será su graduación y estoy feliz por ella, se ha comportado excelente y tiene las mejores notas del

