Ethan Miraba la madera de la puerta, tratando de ver por ella, para poder ver a Romina en su escritorio. Esa loca, se había teñido el cabello, algo que no imagine ni en otra vida hiciera. Todo para hacerme confesar que amaba su cabello rubio. Aclaro, solo el de ella. Giraba en mi silla, con la cabeza recostada en el respaldo, analizando los últimos acontecimientos Había dicho que era mi esposa, un socio sabia que era la madre de mi hijo, porque Liam tenía cierto parecido a mi, le había ofrecido hacerle otro, un comentario muy cínico si me preguntan. Sonreí ante lo último. Me estaba volviendo loco, correción, Romina me estaba volviendo loco. Di una vuelta completa tratando de relajar mis pensamientos revueltos, peor que los chilaquiles. Romina se ve espectacular, pero de verdad,

