Estás palabras llenaron a Adrián de mucha ilusión, él abrazó a su esposa y comenzó a darle vueltas por todo el sitio. La puso en el suelo y le dió un beso tanto a ella como a su bebé. — No tienes idea lo feliz que me haces — él le sonrió — bueno, ahora tengo que mostrarte unas cosas que estuve viendo el otro día, es necesario que ambos estemos de acuerdo con las cosas que vamos a comprar, pienso disponer de una habitación completa en cada una de las propiedades que posee mi familia para así no estar cargando con demasiadas cosas cuando viajemos. — Pareces un niño en medio de una dulcería — Constanza rió — al parecer esta criatura va a crecer rodeado de muchas cosas que cualquier pequeño o pequeña desearía poseer. — Pero sobre todo va a tener mucho amor y estoy seguro que tú le vas a ens

