— Así que ya apareció — él se limpió la boca — perfecto, iré una vez que termine de desayunar. Les pido que se larguen de mi propiedad y me dejen tranquilo de una buena vez. — No entiende, su presencia es requerida de forma inmediata en el consejo, los miembros pusieron especial hincapié en que tenía que venir con nosotros. — Si dije que iré una vez que terminé de desayunar es porque así va a ser — él dió un golpe en la mesa mientras miraba de forma intimidante a los hombres — les pido que dejen de molestar y salgan de mi casa porque si no voy a hacer que los saquen a la fuerza. Los hombres se fueron del comedor y esperaron afuera, los demás invitados fueron a desayunar; en el momento que ellos vieron que Adrián se encontraba de un humor de los mil demonios fue que guardaron un silencio

