DIANA Diana torció su cabello húmedo dentro de la toalla y observó el atuendo que había elegido para su cita—no, su reunión de negocios con Bryan esa noche. Había escogido un vestido beige escotado con una capa de encaje oscuro y lo combinó con sus tacones negros. Era elegante y sexy a la vez. Los acontecimientos de las últimas veinticuatro horas se sentían como un extraño sueño. Diana había tenido sexo con Bryan. ¡Dos veces! Claro, siempre le había parecido atractivo su jefe, pero nunca pensó que los dos llegarían a acostarse. ¡Mucho menos a casarse! ¿De verdad estaba considerando casarse y tener un bebé con su jefe? Era una locura total. Y aun así, había aceptado, superada por el sentimiento de no querer perder la oportunidad. No tenía idea de cuáles serían las reglas de Bryan, p

