Mientras sus palabras calan en mí, toma su tasa y bebe de su chocolate, aprovecho de disimular bebiendo mi malteada y agradezco que esté bien fría porque así relaja mi cuerpo, mente y sobre todo mi corazón que late apresuradamente.»Debes probar los wafles no sé si tú lo haces mejor, pero de seguro que los de aquí te van a gustar, hasta los momentos son mis preferidos. Tomo los wafles que me ofrece del plato y los pruebo en realidad son deliciosos pero no mejores que los míos obviamente, así que gruño disfrutando el sabor y la textura; devoro por completo mi porción y levanto la mirada hacia él que se ha mantenido muy callado creo que espera que le confirme que me parecen, in embargo cuando lo veo me queda claro todo lo contrario tiene una mirada fija y muy transparente que grita e

