CAPITULO 7

1817 Words
En todo el camino de regreso a casa no sabia que iba hacer ¿Cómo había dejado que eso pasara? Tenia 22 años aun no me sentía estable ni mentalmente, ni económicamente, ni profesionalmente. ¿Cómo le iba a decir a mi mamá? ¡Estaba perdida!, llegué a mi casa, me encerré en el cuarto y lo primero que hice fue escribirle a Andrés. MENSAJE DE ANDRES - ¿Qué le dijo el médico? ¿Qué tiene? - tengo un virus… - ¿Qué? ¿Enserio? - Si… un virus que dura 9 meses… - ¿Cómo así? No entendiendo. - ¡Estoy embarazada! - ¿Qué? - ¿Por qué no dices nada? ¿Estas ahí? - ¡Lo siento! Estaba tomando agua de azúcar para bajar los nervios… ¿Estas embarazada? ¿Es mío? - ¡No! Es del vecino… obviamente es tuyo, con quien me la he pasado estos últimos meses si no es contigo… ¿Qué vamos a hacer? - Pues tenerlo… - ¡Enserio! - Si… si tu no quieres tenerlo, pues deja que nazca y me lo entregas a mi, yo veré que hago después… - ¿Y Jull? ¿Qué piensas hacer con ella? - Pues si no me acepta con mi hijo, pues me voy para otro lado eso es lo de menos, pero no va a abortar, yo voy a estar a su lado, así que no se preocupe… - ¡Gracias! FIN DE LOS MENSAJES No podía creer lo que me había dicho, él se haría cargo del bebé, estaría conmigo, no me dejaría sola, debo confesar que esperaba que me dijera que abortara, y en el fondo yo quería hacerlo, no era buena idea traer al mundo una criatura que no iba a tener nada estable, pero cuando él me dijo que estaría conmigo… que no me dejaría sola, eso aceleró mi corazón y me hizo tener esperanzas. Comencé a pensar que de pronto si podía darle una familia a mi hija, esa que por tanto tiempo yo anhele, esa que yo soñaba tener, no pensaba bien las cosas solo me deje llevar por los sentimientos. … Pasaron las semanas, y yo no sabia como decirle a mi mamá que estaba embarazada, ya había avisado en la compañía, pero eran los únicos que sabían, sentía como murmuraban de mí, como hacían especulaciones… aunque todos hicieran como si no supieran nada, sabia que pensaba que el padre era Andrés, solo que yo no quise confirmar. - ¿Cómo dejaste que eso pasara?- La voz de Kevin me saco de mis pensamientos… - ¡No se! Simplemente pasó. - Te dije que te cuidaras… yo ya me voy hoy y no voy… pero antes de irme, quiero que sepas que puedes contar conmigo siempre… no le prestes atención a los murmullos, aunque tú sabes que aquí todo el mundo sospechaba que ustedes tenían su enredo… lo hacían muy evidente. - ¡Lo se! No te preocupes… voy a estar bien. Me dio una palmadita en la espalda y se alejó de mi puesto de trabajo, otra vez le mentía a la gente que me rodeaba y me mentía a mí, no estaba bien… ¿Cómo iba a estar bien? Cuando venia una criatura al mundo, y por mas que yo soñara con la idea de ¨la familia feliz¨ por mas que Andrés me dijera que no me iba a dejar sola, iba a ser todo muy complicado para nosotros, solo por el hecho de que no éramos una pareja normal, y de que él ya tenía una familia conformada, sabia que no iba a dejar esa familia por venir a conformar una conmigo, por mas que lo soñara y lo anhelara no iba a suceder. - Ya casi llega Andrés… ¿El sabe que estas embarazada? - La voz de mi jefe volvió a sacarme de mis turbios pensamientos. - Si. - Le respondí restándole importancia. - Este fin de semana viajé a bautizar a la niña… ¿Te conto? - No sabía ¿Por qué? Pero me lo estaba contando con un tono juzgador y a la vez un poco burlón. - ¿Si? No sabía- Yo solo le respondía quitándole importancia a sus palabras, pero en el fondo me estaba afectando. - Se le ve muy feliz con sus dos princesas, eso Jull lo tiene dominado, en esa casa como son casi todas mujeres el matriarcado es dominante… Él hace todo lo que Jull le dice, lo tiene comiendo de la palma de su mano- Quería que parara de decirme todo eso, pero ese era solo el comienzo de lo que seria mi vida al lado de un hombre donde yo no era la única en su vida. Le conté a Andrés lo que había hablado con el jefe, y él solo me dijo que le restara importancia que solo lo hacia para molestarme, aunque sabia que era verdad sus palabras no dejaba de dolerme. Así pasaron los días, hasta el regreso de Andrés, yo ya casi salía de vacaciones también, aun no le contaba a mi mamá quería guardarlo un poco más esperar hasta que Andrés llegara y contarle los dos, pero la vida no es siempre como uno quiere. Estábamos acostadas en mi cama, era fin de semana y por lo general no nos gustaba hacer nada, solo quedarnos en la cama todo el día viendo películas, ya había ido a mi primer control y me habían entregado una agenda prenatal, pienso que cuando la vida quiere que algo pase, hará lo posible porque suceda. El cuaderno estaba guardado en un bolso que tenia sobre la cama, en el momento que mi mamá se levantó tiro del bolso al piso y la agenda se salió, sentí la muerte venir a mi, un frio recorrió mi cuerpo, las manos se me colocaron frías. - ¿Qué es esto? ¿Qué significa esta agenda prenatal? - No sabía como darle la cara a mi madre, sabia todo el esfuerzo que ella hacia para darme las mejores cosas, sabia por todo lo que habíamos pasado para llegar a donde estábamos, no sabia como explicar la situación, creo que cuando uno es hijo no piensa muy bien en las consecuencias de sus actos y en las personas que saldrán lastimadas por ello. - ¡Lo siento! Solo paso así… - ¡No se que decir! Me decepcionaste… pensé que eras mas inteligente. - ¡Lo siento! - ¿Por lo menos sabes quien es el papá? ¿Va a responder? - Si, él va a responder… Salió del cuarto sin siquiera mirarme, no dijo una palabra más y así pasaron los días… no me daba la cara, trataba de evitarme y yo no la juzgaba, su única hija había salido embarazada a los 22 años, no tenía una carrera, no tenía nada estable, ni siquiera ella conocía al padre de la creatura, siempre había mantenido la identidad de Andrés escondida, dada la situación de él. Los síntomas del embarazo comenzaron a hacerse notar, tenia mareos, dolores de cabeza, me sentía adormecida todo el tiempo… Andrés aun no llegaba, mi mamá no me dirigía la palabra, y tuve una primera amenaza de aborto, ese día fui sola al hospital, nadie me acompaño, enfrente esa primera situación yo sola, así como enfrentaría el resto de los problemas y situaciones que vendría, aunque tenía personas que me rodeaban me iba a sentir sola. No sabia a que clase de mujer pertenecía, a la de una madre soltera o a la de una que tenia pareja, pero estaba ausente, eso me dolía más… cuando uno esta embarazado todo le afecta más, todo le duele más, así que todas mis tristezas y depresiones le echaba la culpa a las hormonas. ¡Gracias a Dios! En el hospital lograron estabilizarme, y me enviaron para la casa, ese día había pasado sin comer, pensando en todo y nada a la vez, no sabia como me sentía, quería solo salir corriendo, desaparecerme del mundo por completo. Pero era demasiado tarde, lo que había comenzado como algo de una noche, que no supe manejar, había rendido su fruto y para ser sincera ese fruto no tenia la culpa de las malas decisiones que tome en mi vida, aunque quisiera no podía culpar a nadie, la culpa era mía, yo había comenzado todo, yo había dejado avanzar todo, si en algún momento me hubiera puesto a pensar y dejar a un lado lo que comenzaba a sentir y simplemente hubiera hecho caso a lo que la razón me decía, no me encontraría en esa situación. No le puse un alto y dejé que todo avanzara. No iba a ser solamente yo la que saldría herida, por una calentura de los dos muchas personas saldrían lastimadas, sobre todo el hijo que ahora llevaba en mi vientre, porque sabía que por mas que su padre me haya dicho que iba a estar conmigo, que no me iba a dejar solo, no podría estarlo todo el tiempo, no iba a estar presente en todo momento, las cosas no serian como yo me las imaginaba, tenia que regresar a la realidad. Mi realidad era ¨que estaba esperando un hijo que ya tenia pareja, fruto de una noche de calentura, o muchas noches de calentura, que rompí la regla que yo misma cree, y me enamore cuando sabia perfectamente que no debía¨ aquí vuelvo y reafirmo cada acción tiene su reacción. Así que después de pensar en todo eso, matarme la cabeza, juzgarme a mi misma, echarme la culpa de todo, pude conciliar el sueño y por lo menos en ese momento escaparía de mis problemas. … Por fin llego el día, por fin lo vería de nuevo, pasó mes y medio, pero se sintió como si fueran años, en ese mes y medio había pasado de todo, me entere que iba a ser mamá, mi mamá dejo de hablarme, aunque con el pasar de los días fue cediendo un poco, en mes y medio me cambio la vida drásticamente y ese solo era el principio de lo que seria mi vida. - ¡Hola! ¿Estabas durmiendo todavía? - Le dije apenas entre a su apartamento. - Si, aun tengo unas horas antes de entrar al trabajo… - ¿Cómo te fue en el viaje? - Bien, la extrañe mucho… - Yo también te extrañe… Nos abrazamos y debo confesar que en esos brazos se me olvidaba cualquier tipo de problema, me hacia volar tan alto, pero si me soltaba el golpe que me daría seria catastrófico, porque me sentía demasiado lejos de la tierra cada vez que me abrazaba. - ¡No te preocupes por nada, ya estoy aquí! Y ya no vas a estar mas sola… se que ha sido días duros, has tenido que enfrentar esto sin mi… pero aquí estoy yo y estaré siempre. 
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