Caminando de forma calmada y relajada de vuelta al campo de entrenamiento, Darat tuvo un pensamiento, quería que ese instante durará un poco más. En cualquier momento llegaría a su destino, pero tuvo el aterrador pensar to de querer que de alargara más esa caminata. Quizás porque no había peligro que enfrentar, ni importaba si era una perspectiva o no, no había sentimientos sin sentido o confusos, su corazón no latía más rápido de lo acostumbrado. Sentía una paz que no sabía de dónde venía ni a donde iba. ¿Qué tal si era la calma antes de la tormenta? Lo sabía, en su interior estaba segura de que sus días se descontrolarian, incluso lo esperaba y anhelaba con fuerza, esperaba que cosas increíbles le sucedieran, quería experimentar como se sentían los cientos de emociones que podían e

