Capítulo 17 Hoy era un día triste, porque era mi aniversario de noviazgo con Dominico y, por primera vez, no lo tenía a mi lado. Hubiésemos preparado una cena juntos, entre suaves besos y caricias. Le mancharía con el merengue del pastel y él se comería el chocolate para el glaseado, probaría el arroz cuando aún no estaba listo y se quemaría. Dominico sacaría vino de la reserva que llevaba mi nombre y brindaríamos por nuestro amor, dando paso a una cena llena de miradas cómplices. Antes de que el día acabase, él tendría la habitación preparada con pétalos de rosas, para tomarme y consumar nuestro amor, otro año más. Pero debo estar feliz, por ti y por mi, porque no importa qué esté pasando a nuestro alrededor, nuestro amor sigue vivo y fogoso. Sé que debería tener incertidumbre

