Estoy frente a la puerta de abajo del estudio, debatiéndome seriamente si hacerlo o no. Tomo aire profundamente tratando de calmar mis miles de emociones, aprieto mis manos en puños y muerdo mi labio ¿cómo pude aceptar semejante locura? Ni siquiera sé qué me impulso a tomar esa decisión, ver el rostro lleno de ilusión de Alexander logró de cierta manera conmoverme ¿cómo negarme entonces? Al final termino adentrándome, tomando valor de donde no tengo y repitiéndome que será nada más que una pintura. Subo las escaleras con el corazón acelerado, toda la noche le he dado vueltas a una sola idea: tengo que desnudarme. Sé cómo son las pinturas de Alexander y de lo que tratan, así que no puedo negarme a mí mismo lo que tendré que hacer. Algo sube por mi garganta y un dolor se posa en mi estóm

