Después de dos horas de interrogatorio, por fin salimos de aquella sala tan asfixiante, una vez fuera vi a Blair entrar en otra seguida de su madre, suspiré esperando que nada malo pasara. Miraba la puerta de mi apartamento totalmente aterrada, las imágenes de lo sucedido comenzaron a llegarme en pequeños fragmentos, sentí como el aire comenzaba a faltarme, mi cuerpo temblaba ligeramente. – Si no te sientes bien entrando, dime donde están los objetos y entro yo–se ofreció Dante a lo que negué – Debo entrar…–respiré hondo e ignorando el temblor de mi mano abrí la puerta Esta emitió un chirrido espeluznante para mí, armándome de valor entre, a toda costa evité mirar hacia el salón, y dirigí mis pasos hacia la habitación, me sentía segura sabiendo que detrás de mí estaba Dante, si tuviera

